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VINILOS FOR DUMMIES

Por Corinne Iozzio

¿Querés introducirte en el maravilloso mundo del tocadiscos? Tomá nota: compartimos una breve guía para satisfacer tu curiosidad analógica.

Los servicios de streaming musical y el hábito de bajar canciones y discos de internet pudieron haber condenado al CD, pero su popularidad logró abrir un nuevo espacio para algo mucho más antiguo: los vinilos. Después de su decadencia en los años 80 y 90, por culpa de la aparición de los casettes y de los compact discs, cada faceta del ecosistema vinílico está reinventándose. Solo en Estados Unidos, las ventas en este formato se vienen incrementando paulatinamente desde 2007; cadenas masivas de tiendas y supermercados como Whole Foods y Urban Outfitters comercializan discos y bandejas, y nuevos locales indie emergen todo el tiempo en el paisaje urbano. En Europa, la start-up alemana Newblit Machinery comenzó a vender la primera prensa de vinilos nueva en 30 años y la discógrafica Third Man Records -de Jack White- ya compró ocho unidades. ¿A qué se debe este renacimiento? Más allá de la obvia sed hipster de autenticidad, los expertos lo atribuyen mayormente a un nuevo público de coleccionistas.

Tiene mucho que ver con el cansancio que genera que todo en tu vida esté conectado a una pantalla o a la nube -explica Carrie Colliton, del Department of Record Stores, una organización estadounidense que nuclea a todos los dueños de disqueríasde ese país-. En el fondo, los seres humanos todavía buscan alguna especie de elemento físico en sus vidas. Traducción: una suscripción a Spotify te da acceso a toda la música que quieras, pero si Spotify desaparece, también vuela tu colección de canciones. Pero esto no quiere decir que los dos mundos compitan entre sí. Si escuchás Spotify, estás probando la música. Si decidís dar el siguiente paso, tiene sentido que compres un vinilo, asegura Dustin Hansen, manager general de una cadena de disquerías en Utah. Y sostiene que los discos tienen un carácter múltiple: son piezas de arte coleccionables queofrecen un sonido único.

Sí: los vinilos suenan mejor. El suave siseo de la púa mientras lee los surcos del disco crea el cálido y legendario sonido que los caracteriza. Y una grabación analógica original (creada a partir del máster original del estudio) tiene más detalles que determinadas versiones digitales comprimidas. Es simple:hay más lugar en los surcos del vinilo para almacenar matices. Hansen remata: Esuchás cosas en las canciones que nunca habías escuchado antes.

En nuestros pagos, algunos jugadores que están empezando a reivindicar la movida vinílica son el gigante Sony -que ya reeditó clásicos nacionales como Artaud y Canción Animal, y también lanzó su propia bandeja-, Hallo Discos -en una dimensión más artesanal; además produce casettes- y, desde mediados de septiembre, el grupo Laser Disc Argentina, que se propone tener su propia fábrica a escala industrial.

Tips para principiantes

Empezá con lo básico. Un sistema escueto para escuchar vinilos precisa tres cosas: una bandeja, un amplificador y parlantes. Algunos sistemas incorporan dos de esos tres ítems. Las bandejas Audio-Technica (que acá se consiguen vía MercadoLibre por alrededor de 5000 pesos) tienen un amplificador interno y se pueden conectar a parlantes, además de a la computadora, haciendo el pasaje al long play bastante menos abrupto.

Apostá a la púa. La forma más simple de conseguir que una bandeja de nivel inicial o medio reproduzca con el mejor sonido posible es asegurarse de que la púa sea nueva y de buena calidad. Siempre se puede acudir a ML, pero si buscás una asesoría en persona, podés ir al local de audio y electrónica Radio Aceto (Uruguay 356, CABA), donde los valores varían entre 90 y 400 pesos, dependiendo del tipo de púa y de bandeja.

Mantené la limpieza. Las pelusas o la grasa que pueden quedar retenidas en los surcos del vinilo son propensas a arruinar su superficie y también la púa que lo reproduce. Conviene hacerse de un kit de limpieza, que se consigue en internet por un monto cercano a los $400. Hay cepillos para limpiar vinilos y púas y también líquidos especiales para estas últimas, todo de la marca importada Vinyl Styl.

Buscá y encontrá. Nada le gana a hurgar en las secciones de discos usados de locales especializados o (todavía mejor) de anticuarios que no saben qué perlita esconden entre sus objetos a la venta para armar una buena colección de vinilos. Algunas de las direcciones porteñas que hay que agendarse: el Mercado de San Telmo y sus alrededores (Carlos Calvo 430), la feria del Parque Centenario (Av. Díaz Vélez 4800), Mercurio Disquería (Local 10 en la Galería Patio del Liceo, en Av. Santa Fe 2729), Miles Discos (Honduras 4969) y Oíd Mortales (local 17 en la galería que está en Av. Corrientes 1145).