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C4 CACTUS

Por Gastn Leturia

Citron presenta en Argentina un modelo que rompe los esquemas, así como lo hicieron varios de sus vehículos durante el siglo XX. Con una imagen diferente, tecnología práctica y performance eficiente, el C4 Cactus es la apuesta de la marca francesa para liderar el segmento de los SUV en el mercado argentino.

 

Del inmaculado Valle de la Luna, en San Juan, a la Maison Citron en el corazón de La Rural de Palermo: dos escenarios impactantes para la presentación oficial del C4 Cactus de Citron en territorio nacional. El test drive que la marca francesa organizó en tierras norteñas que son Patrimonio de la Humanidad según la Unesco tuvo su coronación en el majestuoso stand de la firma francesa en el Salón del Automóvil de Buenos Aires, donde el público pudo finalmente conocer esta gran novedad. Con diseño y estilo, propone una oferta rupturista en el segmento de los SUV, en este caso, de tracción simple. Hecho a la medida de la familia que va por la ruta a buscar nuevos paisajes. Y del grupo de amigos que va por la ciudad para disfrutar del encuentro. Siempre a bordo de un vehículo diferente, de esos que llaman la atención a cada paso. Un distintivo que no es casual en Citron: quién no recuerda con nostalgia a los 3CV, los Mehari, los AMI 8.

Esta vez, el protagonista se llama C4 Cactus y tiene un sello distintivo llamado Airbump, cápsulas de aire envueltas en poliuretano termoplástico que protegen la carrocería de pequeños golpes. Dispuestas en paragolpes y los laterales, estas capas se destacan por su flexibilidad, elasticidad y resistencia. Disponibles en cuatro colores, los Airbump multiplican las posibilidades de personalización asociándose a los 7 tonos de carrocería disponibles y a los 4 universos interiores. Los Airbump no necesitan un mantenimiento específico y contribuyen directamente a la reducción de los costos de mantenimiento y reparación del vehículo. Así, la primera gran inquietud a la vista queda saldada con estos datos. Por dentro, calidad y confort, con los mandos agrupados alrededor de una pantalla táctil de 7 pulgadas, que contiene todas las funciones: climatización, sonido, navegación, ordenador de a bordo, teléfono y ayudas a la conducción. Desde la pantalla se pueden controlar, además, las ayudas a la conducción, como la imagen de la cámara de marcha atrás o el limitador-regulador de velocidad programable. Este dispositivo también gestiona las funciones del teléfono, como el sistema manos libres Bluetooth, la agenda, la vista de las fotos del perfil y gestión de la llamada doble. Para estacionar sin dificultad, el conductor solo debe gestionar el acelerador y el freno, mientras que las maniobras se efectúan con total seguridad gracias a la cámara de marcha atrás, cuya imagen se muestra sobre la pantalla táctil. Este novedoso frontal implicó otra innovación. Se trata del desplazamiento del airbag del pasajero hacia el techo, desplegándose a lo largo del parabrisas al momento de activarse y no de frente al acompañante. El Citron C4 Cactus ofrece unas proporciones óptimas, con una distancia entre ejes de 2.600 mm que garantizan habitabilidad dentro de un formato compacto: 4.160 mm de largo, 1.730 mm de ancho y 1.480 mm de alto. Respecto de la motorización, el C4 Cactus también demuestra que es de vanguardia con su motor PureTech 110, el primer motor de tres cilindros del Grupo PSA que incorpora turbocompresor e inyección directa para una potencia máxima de 110 CV. La arquitectura de este motor, que es al menos 20 kilos más liviano respecto a un 4 cilindros equivalente, beneficia al C4 Cactus en sus niveles de consumo mixto: 5,1 l/100 km. El propulsor PureTech fue elegido Motor Internacional del Año en los premios Engine of the Year 2015 en la categoría de 1 a 1.4 litros. La eficiencia de este tricilíndrico se transmite a las ruedas gracias a la moderna y confiable caja automática AT6 III, desarrollada por la empresa Japonesa AISIN. También, sin dudas, refleja un concepto ecológico que recorre cada líneadel nuevo modelo. El C4 Cactus marca el rumbo de Citron a nivel mundial y es el reflejo más fiel de la nueva promesa de la marca: Be different, feel good, comenta Valentina Solari, Directora de Marketing y Comunicación de Citron Argentina. Y es cierto, es diferente, y se siente bien.

La década Citron

Difícil de prever en aquel momento, hoy se puede asegurar que Citron logró su objetivo en Argentina. Se reinstaló, consolidó una marca, buscó su espacio en cada segmento, definió un estilo y lo mantiene en cada acción. Creció y crece, y hasta pudo poner en marcha una nueva submarca como DS. Una clave: pone el mismo espíritu en promocionar y vender el C4 Cactus, el chiche de moda, un modelo aspiracional para gente joven y moderna, que en mostrar y llevar a su público el Citron Jumper, un utilitario abocado al trabajo urbano. El evento, la info, los datos y la exposición pública del producto serán tratados bajo el mismo parámetro de exigencia. Incluso con una política de celebrities que se sostiene como una vía de comunicación bien consolidada. Y los resultados están a la vista. El quiebre, positivo, se dio en aquel lanzamiento del C4 nacional, a partir de 2007. En adelante, muchísima acción más allá de los vaivenes de la economía, internacional o local. A tal punto que en estos diez años al menos unas 60 acciones incluyeron lanzamientos, presentaciones y hasta animaciones de familia, como denominan dentro de la marca a las ediciones especiales. Por encima, incluso, de otras marcas automotrices mucho más grandes y con más billetera. En Citron, orgullosos de esto, dicen y con razón que en aquel tiempo tenían el 1,2 % de la participación en el mercado y que esa cifra se acercará al 5 % sobre el final de este año. Cuando hoy se ven 12 modelos en el portfolio que ofrece la marca en nuestro país, hay que tener en cuenta que en aquel 2007 no eran más de cinco. Los números están ahí.