UN VERANO DESCALZO Y RUBIO

Ella dice que, probablemente, va a morir con una bikini puesta. Le creemos. Kaylen Ostapovich lleva el verano estampado en su piel, trigueña y tersa, y en su cabellera dorada. En la calle, en la intimidad, incluso sobre un clásico Mercedes Benz, se ríe, se entrega y nos da su amor hermosa y salvajemente.