30 PREGUNTAS

CHRISTOPHER NOLAN

Por Stephen Rebello | Fotos por Gavin Bond

Una amable conversación con el respetado y popular director sobre las líneas que unen su variopinto catálogo: de Memento a Batman, de Inception a su última película Dunkirk, un thriller épico en la Segunda Guerra Mundial.

 

1.- La trilogía de Batman The Dark Knight, como muchas de tus películas, está empapada de paranoia, culpa, caos y representaciones poderosas del colapso social. ¿Qué te asusta o trastorna en la vida real? 

En el mundo de hoy, la anarquía es lo que más me asusta. Tanto el Guasón como Bane tocan cosas que son muy poderosas para mí en términos de la descomposición social. Con Bane, es el temor a la demagogia y a dónde puede llevar. The Dark Knight Rises (la tercera de la saga) es mucho más extrema en ese aspecto de lo que creo que cualquiera haya notado cuando la vio. En las dos primeras películas de Batman, habíamos tenido la amenaza del colapso social, la amenaza de que las cosas salieran horriblemente mal. Con The Dark Knight Rises, quisimos hacer una película donde dijimos: Bueno, vayamos realmente ahí, así que pensamos en gente de Manhattan siendo arrastrada de sus casas en Park Avenue. Realmente intentamos ir ahí, lo hicimos y creo que nos salimos con la nuestra. [ríe]

2.- ¿Los espectadores y críticos suelen pasar por alto este tipo de cosas en una película de cómics? 

Nunca las veo como películas de cómics. Mi idea siempre fue hacer -intentar hacer- grandes películas. Pero un personaje icónico como Batman te da cierto margen con la audiencia. Te van a seguir a lugares adonde no te seguirían sin ese ícono familiar en el centro. The Dark Knight Rises expresa lo que temo: que nuestros valores compartidos y nuestras instituciones preciadas son mucho más frágiles de lo que creemos. Mucha más gente le teme a eso ahora, tanto como yo. Más que hace un año.

3.- ¿Qué tan pesimista sos en ese sentido? 

Al momento de las apuestas, tengo fe en la humanidad y fe en que las cosas van a funcionar. Algunos amigos se sorprenderán de oírme decir que soy optimista, porque frecuentemente me presento en una luz muy pesimista. Me preocupo y me quejo de muchas cosas del mundo de hoy. Quiero que el mundo sea mejor que ahora, y tengo fe en que, eventualmente, lo va a ser. Ahora mismo, sin embargo, parece que estamos condenados a vivir en tiempos interesantes. Lo que más me atrae del estado en el que nos encontramos, es que se siente cada vez más autoinfligido. Estábamos haciendo grandes progresos en el mundo. Las cosas iban bien. Tuvimos dos generaciones de prosperidad, dos generaciones en Occidente que no tuvieron una experiencia directa con la guerra. Me asusta mucho que esto lleve a la gente a no recordar lo mal que pueden salir las cosas en este mundo.

4.- El poder de los sueños y de las pesadillas es uno de tus muchos temas en Inception y otras películas. ¿Tenés sueños o pesadillas recurrentes? 

Nunca luché en una guerra. Hacerlo es mi peor pesadilla.

5.- Howard Hawks admitió no saber cuál era el derecho y cuál el revés de su clásico thriller detectivesco de los 40, Al borde del abismo. ¿Vos podrías explicar cada vuelta y enredo en tus películas? 

Creo que Hawk sabía exactamente qué pasaba, pero probablemente intentaba señalar otra cosa. La premisa importa más que el argumento: el argumento es lo que puede desecharse (N. Del E: la premisa es un concepto utilizado en cine que refiere al conflicto central de una película). Yo tengo que controlar totalmente el mecanismo y la realidad subyacente a la película, aún si quiero una respuesta ambigua de la audiencia. Tuve un momento interesante con mi hermano Jonathan durante el Festival de Venecia de 2000, la primera vez que proyectamos Memento en público. No tenía idea si nos iban a abuchear y echar de la sala, pero al final nos dieron una ovación de pie que parecía no tener fin. Después me preguntaron por el sentido del final de la película en una conferencia de prensa, y di mi respuesta. Cuando cenaba con mi hermano más tarde, me dijo: Nunca deberías hacer eso. Y yo dije: Bueno, solo contesté una pregunta. Y entonces dijo: El punto de la película que hiciste es que tu opinión no es más válida que la de cualquier otra persona. No lo había pensado de esa manera, pero como que se encendió una lamparita. La película tiene una ambigedad productiva hasta el final, tal como Inception. Tengo que conocer la verdad, tal como yo la veo, para que esa ambigedad sea genuina, en lugar de que sea una evasión. Pero lo que Jonathan me señaló y que llevo conmigo desde entonces es que no puedo decirle a la gente qué pensar, porque siempre van a poner eso por encima de la ambigedad, del misterio. Y no deberían hacerlo, porque el texto, la gramática de la película dice: no podés saber esas cosas. Son incognoscibles, porque lo son para el personaje.

6.- Solo para corroborar rumores, ¿ni celular ni e-mail? 

No. No tengo dirección de correo electrónico. Tampoco tengo teléfono.

7.- ¿Y no están permitidos los celulares en el set de filmación? 

No tolero las distracciones, por eso no soporto que la gente use celulares en el set porque salen de la burbuja de nuestro proceso creativo, salen de la realidad que estamos creando. El cerebro se va a otro lado. Ya no están colaborando. Pasamos por distintas fases. Hacíamos que la gente no trajera sus celulares en absoluto, pero eso no es práctico ahora. Ahora los hacemos apagar, así nadie los usa. Si necesitás usar el teléfono, andate y usalo. Así, no hay excusas para pegarle una mirada. Hubo técnicos que se irritaron por eso, pero llegaron a valorarlo, porque pueden perderse en el trabajo toda la mañana, y encargarse de los mensajes durante el almuerzo. Tampoco tolero la impuntualidad. Si alguien llega en hora y está involucrado, todo lo demás es parte del juego.

8.- Todo parece incómodo e inmersivo en tu nueva película, Dunkirk, sobre la evacuación de los soldados aliados que fueron aislados y rodeados por el ejército alemán en la Batalla de Francia en la Segunda Guerra Mundial. 

Esa historia me atrajo durante muchos, muchos años. No es una batalla propiamente dicha; es una evacuación, una carrera contra el tiempo, un esfuerzo comunal por salvarse, es más una historia de supervivencia que una película de guerra. Pero una de las cosas atractivas sobre la guerra o el conflicto es que mandamos a nuestros hijos a pelear. No quise hacer lo que hacen siempre las películas, que es usar gente de entre 28 y 35 años para actuar de 18 o 19 años. Lanzamos una red amplia, tomamos gente de escuelas de arte dramático, gente que estaba decidiendo si iban a ir a la escuela de arte dramático, gente que recién salía de la secundaria, gente que no tenía agentes; particularmente tuvimos que buscar al personaje principal que llamamos Tommy, que es encarnado por Fionn Whitehead.

9.-¿Cómo funcionó darle un papel clave a una estrella pop internacional: Harry Styles, de One Direction? 

Está fabuloso en la película. Repito, hicimos audiciones con mucha gente. Se lo ganó. Tiene un talento espléndido y se entregó con gran pasión. Estoy ansioso por que la gente vea lo que hizo en la película. Intentamos no señalarlo demasiado, porque es un elenco coral. Pero es bastante tremendo, en mi opinión.

10.- Tom Hardy hace de un piloto de Spitfire (N. Del E: icónico avión de combate monoplaza de la Royal Air Force británica durante la Segunda Guerra Mundial), y sus escenas son unipersonales. Particularmente para los que vean Dunkirk en IMAX, van a ser fuertes. 

El Spitfire es la máquina más magnífica jamás construida. Pude volar en una versión de dos asientos, y su potencia te deja una sonrisa en la cara desde el despegue hasta el aterrizaje. La forma en la que hicimos las secuencias de vuelo tiene una cualidad muy envolvente. Para poder darle esa experiencia a la audiencia tuvimos que hacer construir lentes especiales, necesitamos que pasaran todo tipo de cosas técnicas. Hicimos cosas que nadie hizo jamás, subimos actores a un avión real. La película tenía grandes ambiciones, y mi equipo realmente lo logró.

11.- ¿Sos realmente un hombre de riesgo, un deportista atrevido? 

No hago nada particularmente interesante. Intento hacer ejercicio. Me gusta el océano. Me gusta salir a remar en una tabla de pie. Pero es solo cuando terminé una película, la despaché, salió y todo el mundo la vio que puedo relajarme. Es entonces que viajamos y nos tomamos unas largas vacaciones.

12.- Algunos de los actores de Dunkirk parecen ser parte de la compañía de actores no oficial de Christopher Nolan, incluyendo a Tom Hardy y Cillian Murphy. En películas anteriores trabajaste varias veces con Christian Bale, Michael Caine, Marion Cotillard y Joseph Gordon-Levitt. ¿Cuál es la dinámica entre vos y tus actores? 

Siempre amé lo que hacen y fui un buen espectador para ellos. No miro al monitor. Presto realmente atención a lo que están haciendo en el set, como un participante de la audiencia. Mi estilo cinematográfico es muy táctil. Hago muchos planos cortos, y los actores sienten tanto la concentración de la cámara como la mía en lo que hacen. En Dunkirk, pasamos semanas con Mark Rylance y Cillian Murphy en un barquito mínimo con una cámara IMAX enorme pegada a sus caras. Tuve que advertirles que las cámaras de IMAX son muy ruidosas, pero tenía que estar así de cerca porque me interesan los detalles de sus actuaciones, intentando capturar todas sus capas de una forma que sea legible para la audiencia. Los actores reconocen que no tengo la menor pizca de ego o expectativas cuando se trata de la actuación. No intento controlar ni ser un titiritero; intento darles el espacio para hacer algo que me excite. Si no está del todo bien, intento ayudarlos.

13.- ¿Te preocupa que los seguidores de tus películas voladas de ciencia ficción y de superhéroes no te sigan a la Segunda Guerra Mundial? 

Definitivamente es un riesgo, es incómodo. Pero al mismo tiempo, Emma, mi mujer y productora, y mis otros colaboradores sintieron respecto de esta película algo muy parecido a lo que sintieron por Inception y The Dark Knight. Siempre intentamos empujar los límites de lo que habíamos hecho. No estaría haciendo bien mi trabajo, no estaría siendo justo conmigo mismo, si no me sintiera incómodo con cada película por alguna razón. Así que sí, me pone nervioso, pero eso se siente bien. Los estudios que trabajan conmigo me dan enormes cantidades de libertad y confianza, particularmente Warner Bros., con quienes trabajé casi exclusivamente. Por eso tengo la responsabilidad de intentar hacer algo con esa libertad, una película en la que realmente crea, una que no encaje perfectamente en el modelo usual de Hollywood. Inception tenía una propuesta radical para el estudio, en ese momento, pero veníamos de hacer The Dark Knight, la película más grande que Warner había hecho hasta entonces. Sentimos fuertemente que teníamos que hacer algo con esa gran oportunidad. Dunkirk, por distintas razones, nos dio una sensación similar. Es una historia enorme, una de los grandes relatos en la historia mundial, y se entromete en la cultura popular de todo tipo de maneras. La idea del esfuerzo mancomunado para salvarse, la victoria en las fauces de la derrota, hay todo tipo de elementos primarios en esta historia, y nunca fue contada en el cine moderno. ¿Por qué? Bueno, una de las razones es que requiere de un conjunto sustancial de recursos. Precisa el apoyo de un gran estudio. Requiere una gran escala para hacerle justicia a la historia. Por eso, sentí que podía hacerlo ahora y que debía hacerlo; si no, nadie lo haría.

14.- ¿Cuán atractivo resulta para Hollywood que tiendas a entregar tus películas de acuerdo al tiempo y presupuesto arreglados? 

Empecé a trabajar así por razones muy pragmáticas. Cuando los estudios te dan millones de dólares para tu película, la mejor manera de asegurarte cierta libertad creativa es entregar a tiempo y dentro del presupuesto. Si no tienen que preocuparse por vos cuando estás filmando, si no sos el fuego que tienen que apagar, te dejan en paz. Que no sientan que te estás aprovechando de ellos es una gran ventaja para vos como cineasta, en términos de libertad creativa, y te recompensan por ello.

15.- ¿Que Warner Bros. no sintiera que te aprovechabas de ellos ayudó a que la trilogía de The Dark Knight despegara? 

Sí, y la gente nunca ve la pieza fundamental. Después de Memento, hice Insomnia para Warner Bros., con Al Pacino, Robin Williams y Hilary Swank. Trabajé con estrellas de cine. Tenía acción. Tenía locaciones. Entonces, hice Memento por 3 millones, y después pude hacer una película de 47 millones. Eso le dio confianza al estudio de dejarme tomar el paso siguiente con Batman Begins. Fue afortunado, porque a los cineastas hoy no se les da la misma chance. A la gente se la llevan de Sundance para darles presupuestos de 250 millones. Cuando me usan de ejemplo de eso, quiero levantar las manos y decir: No, así no fue cómo pasó. Aprecio haber podido hacer un thriller o drama de presupuesto medio para un estudio. Esos son cada vez más difíciles de conseguir. En aquel entonces, Batman estaba disponible, y el estudio estaba abierto a que alguien llegara y contara qué querría hacer. Querían vigorizarla. Yo no paraba de hablar de la historia del origen y de Superman de 1978. Aunque hoy tenga algunos elementos pasados de moda, era lo más cercano a lo que tenía en mente: una película épica con una textura realista.

16.- Volviendo a las películas de género: cuando ves películas de superhéroes, que parecen salir de a una por semana ahora, y tantas parecen seguir un modelo oscuro y áspero, ¿cómo reaccionás? 

Mi reacción es compleja. Recuerdo que una parte de la trilogía salió al mismo tiempo que Iron Man. Marvel estaba acentuando lo que venía haciendo. Recuerdo haber tenido muchas conversaciones con marketing y distribución: si el cómic es un género cinematográfico, temíamos estar saturándolo. Pero si no lo ves como un género (si las ves como películas temporales), hay mucho espacio. Como con todo, llegás a un punto donde las cosas se congestionan por cuánto se repite un producto particular, pero nosotros y nuestra relación con las películas de Batman, siempre quisimos verlas como películas por derecho propio. Sentí que esa era la forma más respetuosa de tratar un tema tan querido. Como si dijéramos: Confíen en nosotros, vamos a hacer la mejor película que podamos. Y creo que el mundo cambió desde que hicimos esta película. Creo que los seguidores están más atentos al color de las películas que quieren ver y cuán cercanamente quieren que ellas se adhieran a lo que vieron en el cómic. Los seguidores nos dieron mucha libertad y confianza, y espero haber hecho lo correcto para ellos.

17.- Parte de la textura realista de The Dark Knight vino de los guiones y, obviamente, actuaciones definitorias como el Guasón de Heath Ledger. ¿Qué es lo que más recordás de él en ese papel? 

Nos develó el personaje muy gradualmente a través de pruebas de peinado y maquillaje, a través de conversaciones tempranas y cuando tuvo que leer una escena con Christian Bale. Hacía un poquito de la voz, solo un poco y, luego, mientras se probaba el vestuario y experimentaba con las pruebas de maquillaje y de filmación, se movía un poquito de este modo, hablaba un poquito de otro modo, develándolo lentamente al equipo. Fue electrizante. Después hizo esa escena del Guasón en la cocina, muchas líneas, un gran monólogo. Filmamos su primer plano. Había muchos actores alrededor de la mesa y cuando llegamos al final y yo dije: Corte, rompieron en aplausos. Nunca había visto eso antes o desde entonces.

18.- ¿Cómo reaccionó él? 

Muy modestamente. Me siento privilegiado porque Emma, mi editor Lee Smith y yo fuimos las únicas personas en el mundo que pudimos ver esa actuación antes de que él falleciera. Su logro se erige con total independencia de su vida y, también, de su muerte, y yo soy uno de las tres personas que realmente lo sabe. Me enorgullece mucho haber estado involucrado con semejante calidad de trabajo.

19.- Eso es extraordinario. Volviendo a Dunkirk, ¿vos y tu equipo habían mirado otras películas? 

Proyectamos muchas películas antes de cada una de las que hacemos nosotros. Generalmente trato de encontrar cosas que tengan alguna relación que no sea necesariamente obvia, como la película muda Greed (de Erich Von Stroheim, de 1924), a la que siempre regreso porque es tan increíble y descorazonadora, aún incompleta como es la versión existente. También vimos la película muda Sunrise (de Frederich Murnau), que no había visto antes. Tiene la cualidad elemental de una fábula y una simplicidad de diseño. Es difícil para algunas personas en esta época elegir mirar una película muda. Uno tiene que abrazar el silencio de la manera que lo habrán hecho las audiencias de esa época. Lo fabuloso de las películas mudas para los cineastas es que hay tanto para inspirarse, o, para ponerlo en términos más crudos, hay tanto para robar de las películas mudas. [ríe]

20.- ¿Miraron películas de guerra o ambientadas en épocas de guerra? 

Al comienzo de mi proceso, miramos The Red Thin Line, una de mis grandes favoritas. Se siente como si pudiera ser cualquier guerra, de cualquier época, y es muy poética, pero eso no parecía correcto para lo que estábamos haciendo. Vimos All Quiet on the Western Front, que James Jones describe en un ensayo como una película que dice que la guerra transforma a los hombres en animales, y que mientras más tiempo pasan en la guerra, más animales se vuelven. Después de eso, ¿qué más se puede decir? Steven Spielberg me prestó su copia de Saving Private Ryan, que fue tan chocante y desagradable como recordaba. A partir del momento en que empiezan a volar esas balas, no querés estar en la sala. Eso nos empujó a ir en una dirección más Hitchcock, a crear un tipo distinto de tensión, una que nos permita mirar más la pantalla y no cubrirnos los ojos. Me intimidaba la idea de encarar la guerra de frente porque nunca luché en una. Como dije, es mi peor pesadilla. Pero pude atacar Dunkirk con confianza, conociendo la mecánica del suspenso y del thriller, y poniendo a la audiencia en la perspectiva de la gente en la playa, que solo veían los aviones pasar y las bombas caer. Eso es extremadamente atemorizante. Adoptar un acercamiento más basado en el suspenso, en el thriller, realmente me liberó. Dunkirk trata del proceso físico, todo pasa por la tensión en el momento, no por las historias de fondo. Se trata de: ¿Puede este tipo cruzar por la tabla sobre ese agujero?. Eso nos importa. No queremos que se caiga. Nos importa esta gente porque somos seres humanos y tenemos empatía básica. Hay una cualidad muy intensa en Dunkirk, y hacemos que la audiencia pase por muchas cosas, pero hay una positividad tremenda que resulta de ello.

21.- ¿Cómo fue el trabajo de edición con Dunkirk, filmada en analógico como todas tus películas? 

La gente no tiene idea de lo que se está perdiendo con el proceso digital intermedio. Es muy difícil hablar con los tipos del estudio y de posproducción porque dicen: Bueno, vos creés en la magia o lo que decís es místico. Yo tuve que aceptarlo y decir: Sí, supongo que hago eso. Todo en las películas se trata de misterio y magia y cosas más allá de nuestra comprensión. Pero sumadas no carecen de sentido, porque al final sentís algo. ¿Por qué funciona Vertigo de una manera que tantas otras películas no funcionan? Es el color, las distintas cosas que se encuentran. Es místico, es emotivo: una conexión emotiva que tenemos con la experiencia de ver una historia proyectada en la pantalla desde una película. Solo mirá los efectos visuales de las películas de hace 10 años. En aquel momento, te sentías bien mirándolas, pero hoy no se sostienen. ¿Cuál es la diferencia? Nuestra percepción, en cierta medida, porque tenemos un ojo que se desarrolla con el tiempo. Entonces, cada vez que un ingeniero se da vuelta y dice: Lo resolvimos. Logramos que el video se vea como el fílmico, yo digo: Bueno, te salió bien el truco. Por ahora. A David Fincher le encanta filmar digitalmente, y está en su derecho, pero para mí, el proceso fotoquímico es diferente. No estoy seguro de que alguna vez se vayan a ver igual, sin importar cuántos bits puedan computar los técnicos.

22.- Los actores de David Fincher hablan de su tendencia a hacer muchas, muchas tomas. Varios actores de Gone Girl hablaron de haber hecho 50 tomas, y dicen que Rooney Mara tuvo que hacer 99 tomas para una escena de Social Network. También sacó una edición de director de Zodiac y un corte ensamble de Alien 3. ¿Te parecés en algo a eso? 

Siempre digo que la audiencia me dice qué es la película. Eso no quiere decir que siempre estemos de acuerdo. Pero que la audiencia vea la película es la pieza final del proceso creativo. Es como exponer el cobre a los elementos. Cambia lo que la cosa es. Pero no me da ganas de volver e intentarlo de nuevo. Siempre vi al proceso cinematográfico casi como una performance vital o algo así. Filmaría tomas de nuevo si tuviera que hacerlo, pero confío en el período de producción. Es como: Bueno, tengo seis meses para rodar la película y después tengo tres para hacer mi primer corte. Siempre intenté confiar en esas presiones y limitaciones y respaldar la película hasta el final. De otra forma, ¿cuándo pararías? Nunca terminarías. Es un medio imperfecto. Siempre lo fue. Todas las películas son imperfectas. Si hay algo que no me satisface, lo dejo y confío en lo que fue. El ímpetu es intentar mejorar en la siguiente película.

23.- ¿Cómo era tu casa, con un padre que trabajaba en marketing y una madre que era azafata? 

Crecimos en Inglaterra y en América del Norte en diferentes momentos, pero mayormente en Inglaterra. Mi papá manejó su propio negocio en el desarrollo de productos durante muchos años. Empezó como redactor publicitario y era un hombre muy creativo. Yo quería hacer mis propias películas, y cuando tenía alrededor de siete, me prestó su cámara Super 8, que en aquel momento era tan cara como una cámara de video de alta gama hoy. Literalmente la pegué con cinta al piso de nuestro auto y la rompí en mil pedazos. Eso no le encantó, pero me alentaba mucho creativamente. Mi mamá fue azafata ni bien salió de la universidad, por algunos años. Cuando conoció a mi papá y se casaron, la obligaron a retirarse, porque en aquel entonces querían que las azafatas fueran jóvenes y solteras. Cuando hubo una demanda colectiva que eventualmente se resolvió en los 80, tuvieron que ofrecerle su antiguo trabajo de vuelta, 20 años después, con toda la antigedad. En el interín, había dado clases de inglés como segunda lengua, programas de alfabetización para adultos y cosas así, y había hecho una verdadera carrera de ello.

24.- ¿Cómo fue que vivieron en Londres y en los EE.UU.? 

Porque mi mamá es estadounidense, viajábamos para ver a su familia en el verano cuando era chico. Por cómo funcionaba la distribución cinematográfica en esos años, en el verano mirábamos las películas que no proyectarían en Inglaterra hasta navidad. Mi papá y yo vimos Star Wars en un cine suburbano de Ohio o algo así, y tengo un recuerdo muy vívido de tener siete años e intentar explicarle a la gente el primer día de escuela en Inglaterra en septiembre de 1977: Bueno, hay un tipo malo que tiene una máscara y estos tipos malos que tienen trajes blancos y parecen robots pero no de veras. Fui el primero de la escuela en verla. Me dejó una impresión enorme, y mi papá me llevó a verla otra vez en Londres cuando inauguró en 70 milímetros en el Teatro Dominion en Tottenham Court Road. Recuerdo ir a ver 2001: Space Odissey con él en el Teatro Leicester Square, que fue demolido. Interstellar fue la última película en proyectarse ahí.

25.- De chico, ¿qué te inspiraba? ¿Qué pósters tenías en tus paredes? ¿Qué coleccionabas? 

La influencia seminal fue Ridley Scott y sus películas. En algún punto, después de ver Blade Runner, de alguna manera la había conectado con Alien, donde todo es completamente distinto, pero yo veía el mismo sentimiento. Esa fue mi primera percepción de lo que hace un director. No puedo decirte cuántas veces vi Blade Runner. Sé todo al respecto. Estaba absolutamente obsesionado con la película, y en una época en la que no le interesaba a mucha gente. Recuerdo hablar con mi papá sobre Ridley Scott y que él revelara que habían trabajado juntos y que lo conocía un poquito por haber participado en algunas de sus publicidades. Ridley Scott era mi héroe. Había un lugar en el Soho que se llamaba Vintage Magazine Shop donde compraba fotos en blanco y negro de Casablanca, Diva, Blade Runner y las colgaba en la pared de mi cuarto. Eran los 80, cuando estaba entrando en lo que llamo una fase de apertura a realmente querer absorber cosas nuevas, cultura nueva, música nueva, películas nuevas.

26.- ¿Convenciste a tu padre de que encontrara una manera de conocer a Ridley Scott, o alguna vez le escribiste a él o a alguien más una carta como admirador? 

Solía pensar mucho en hacer eso. Pasa que soy demasiado tímido, demasiado inseguro. Nunca lo hice, y parte de mí ahora desearía haberlo hecho. Una vez estuve en una fiesta, y Sydney Pollack estaba del otro lado de la habitación, sin hablar realmente con nadie. Una vez había hablado con él por teléfono, pero no lo había conocido en persona. Pensé que tenía que ir a hablarle. No lo hice. Falleció poco tiempo después.

27.- ¿Eras tímido con las mujeres también? 

Realmente no quiero contestar eso más que diciendo que Emma y yo nos conocimos en nuestro primerísimo día en el University College en Londres.

28.- ¿Tuvieron la misma clase o se encontraron de casualidad? 

Compartimos la misma residencia. Nos conocimos la primera noche. No creo que deba decir más que eso.

29.-¿Todavía te tienta la propuesta de hacer tu propia película de James Bond o Star Wars? 

Una película de Bond, definitivamente. Hablé con los productores Barbara Broccoli y Michael G. Wilson a lo largo de los años. Amo profundamente al personaje, y siempre estoy ansioso de ver qué hacen con él. Quizás algún día se dé. Uno tiene que ser requerido para ello, si me explico. Tiene que necesitar una reinvención; tiene que necesitarte a vos. Y se están llevando muy bien.

30.-¿Entonces es un buen momento para ser Christopher Nolan? 

Se siente grandioso, aún cuando este sea el periodo atemorizante, cuando hice todo lo que pude para que Dunkirk sea todo lo que pueda ser. Me obsesiono y me vuelco sobre la terminación técnica porque es la última chance para hacer que las cosas salgan tan bien como puedan. Ahora viene el período de sacar la película al mundo. Eso nunca se vuelve más fácil.