VIAJES

EL CIELO (NO) ES EL LMITE

Por Eric Rosen | Playboy USA

Invertir 14.000dólares en un pasaje de avión parece un delirio, pero está lejos de ser un despropósito (si el bolsillo lo permite): sobre todo en vuelos de una veintena de horas, la comodidad y el lujo que brindan algunas de las primeras clases de las aerolíneas ameritan un gasto semejante. Suites con ducha, vinos franceses de alta gama, platos cocinados por celebrity chefs, niñeras a bordo y hasta espacios pensados como departamentos de tres ambientes son algunas de las posibilidades que ofrecen.

 

 

ETIHAD

Avión: Airbus A380 

Olvidate de un simple asiento que se hace cama, en el que te sirven champagne y tiene unas finas cortinitas para aislarte del movimiento de la cabina: a fines del año pasado, la aerolínea Etihad sorprendió a la industria aérea con una nueva experiencia de primera clase a la que llamó The Residence (la Residencia) e incluye tres habitaciones. Solo hay diez aviones que incorporan esta opción de viaje y hay una Residencia por avión. Los tres ambientes comprenden un salón privado, un dormitorio con cama doble y un baño con ducha, además de un mayordomo para supervisar y atender todas las necesidades del pasajero, incluida la provisión permanente de bebidas en el minibar personal. Si entre los pasajeros hay niños, el servicio también incluye niñeras a bordo. Y eso no es todo: el paquete se completa con traslados garantizados hacia y desde el aeropuerto.

 

 

EMIRATES

Avión: Airbus A380 / Boeing 777-300ER / Boeing 777-200LR 

Disponibles a bordo de la mayor parte de su flota de larga distancia, las suites insignia de primera clase de Emirates figuran entre los asientos lujosos que más abundan en los cielos. Sin embargo, la experiencia sigue siendo verdaderamente personalizada: todo comienza con el servicio de chofer hacia el aeropuerto (disponible en todos los destinos de partida y llegada) y las puertas que dan privacidad a cada suite; continúa con productos premium como Pellegrino y Pringles a disposición en el minibar y termina en detalles nada menores como la pantalla flatscreen montada en la pared que incluye una tableta de control, la ducha y spa con espejo iluminado estilo camarín, los kits de marca Bulgari para el confort y la higiene y el lounge con barra para socializar con otros pasajeros (o simplemente estirar las piernas).

 

 

SINGAPORE

Avión: Airbus A380 

Introducidos en 2007, los de Singapore Airlines fueron los primeros asientos de primera clase que ofrecían un espacio similar al de una habitación privada, con un cerramiento propio para cada pasajero. Actualmente, la aerolínea los está remodelando bajo la dirección del diseñador de yates Jean-Jacques Coste, pero en el futuro cercano vas a seguir comiendo tu cena en vajilla Givenchy, mientras usás un pijama Givenchy para después acostarte en tu cama adiviná con sábanas Givenchy. Lo más importante es intentar mantenerse despierto en los momentos correctos para poder probar la selección de platos creados especialmente por el "panel culinario" de la aerolínea: un plantel de nueve chefs famosos de todo el mundo, incluyendo a Suzanne Goin de Los Ángeles, al francés Georges Blanc y al japonés Sam Leong.

 

 

AIR FRANCE

Avión: Boeing 777-300ER 

Aunque no es completamente innovador, el diseño de La Première de Air France la primera clase de la aerolínea gala que debutó el pasado mes de mayo es très chic. La sofisticación se manifiesta en sus detalles: reposacabezas de cuero suave, tapicería de tweed plateado, acabados metálicos cepillados y una otomana cubierta en lana merino al pie del sillón (que sirve de segundo asiento en caso de querer compartir la cabina momentáneamente con alguien) son algunos de sus highlights. Para el entretenimiento durante el vuelo, cada asiento tiene su propia pantalla de 24 pulgadas HD. Y para agasajar al paladar, el menú fue creado por una verdadera legión de chefs honoríficos de Francia, como Jol Robuchon y Guy Martin (sin contar que, en el salón pensado para la primera clase dentro del aeropuerto, se pueden probar platos del famosísimo Alain Ducasse antes de subir al avión). En cuanto a los vinos (esto es Air France, después de todo), la lista cambia cada dos meses, por lo que es imposible aburrirse incluso para aquellos pocos que tienen el privilegio de viajar en esta categoría con frecuencia.