MSICA

EL FIN DEL SILENCIO

Por Alejandro Galliano

The XX acaba de presentar su tercer álbum, I See You.

 

En 2009 nos sorprendió un nuevo sonido, que venía cargado de silencio. The XX y su álbum debut homónimo traían una música novedosa, con referencias que flotaban entre The Cure, el Bowie berlinés y Morphine, pero tenía algo más. El grupo formado por Romy Madley Croft, Oliver Sim, Jamie Smith (y, en aquel momento, Baria Qureshi, luego expulsada) apostaba por un pop de arreglos mínimos, canciones ajustadas pero capaces de crear climas, intimistas sin apelar al lugar común del folk y la guitarra acústica. Y, sobre todo, por encarar sin miedo al silencio. En medio de la marea de bandas retro guitarreras como The Strokes, The Killers o Franz Ferdinand, The XX sabía leer a su manera ese pasado post punk, ese pulso urbano y dark, aprovechando el vacío como lienzo en blanco para desplegar sus recursos musicales con precisión quirúrgica.

Basic Space, una de las canciones de aquel debut, era casi una declaración de principios: el sonido de The XX hacía del espacio, de su vacío sonoro, una voz más, el espejo negro con el que confrontaban los susurros de Oliver y Romy, los trazos de la Gibson ES-Les Paul de Madley Croft y los beats de Jamie Smith. Todo ello tensado sobre el bajo omnipresente de Sim y en cantidades calibradísimas, sin permitir que el despliegue de virtuosismo o expresividad oculten el bosque de silencio. Islands, Shelter y Crystalised lograron redondear hits con esa fórmula y llevar al álbum debut a un impensado platino en el Reino Unido (y oro en Estados Unidos, Europa y Australia). Coexist, su disco de 2012 repetía la receta, quizás llevándola más lejos, pero no lo suficiente como para espantar al público (que volvió a llevar el disco al oro) ni como para satisfacer a los críticos que habían bendecido la originalidad de su debut y ahora esperaban más.

La banda salió de gira y luego se tomó un receso que Jamie XX Smith aprovechó para lanzar In Colour, un ecléctico y colorido disco de música bailable y electrónica que contó con las voces invitadas de Sim y Madley Croft. Luego el trío se encerró en el estudio e intentó adelantar el espíritu de su nueva música compartiendo la playlist que escuchaba entre sesiones: desde Portishead y Aretha Franklin hasta Frank Ocean y Velvet Underground, entre otros, debían funcionar como referencias de lo que se gestaba para calmar las ansias del público y la crítica.

El resultado es I See You (Young Turks, 2017), el recién lanzado tercer disco de The XX. El álbum abre con acordes de bronces y el groove de Dangerous como anticipo de un sonido más cargado y optimista que antes, con la impronta de DJ Smith mucho más marcada: Say Something Loving, I Dare You y On Hold, ya cortado como single, ubican a I See You entre las oscuridades de sus primeros discos y aquel In Colour que puso a la banda a bailar. El nuevo registro reorganiza los recursos musicales del trío: las bases y samplers de Smith pasan al frente, Sim y Madley Croft dejan atrás los susurros y se miden como cantantes, un cambio especialmente notorio para el primero, buen bajista pero limitado cantor. Otras canciones como Test Me, Performance y Brave For You recuperan parte de los viejos silencios de la banda, más o menos cruzados por la parafernalia de Smith, y le permiten a Madley Croft llevar su lírica a picos de belleza y melodrama.

Signo de estos tiempos que apenas resisten el silencio, The XX decidió dejar de lado su espacio básico sonoro por el color y el calor, manteniendo intacto su talante dramático y moderno. La sobria X en blanco y negro de la portada deja lugar a otra, espejada, que refleja el rechinante cielo azul y los rostros desgraciadamente británicos del trío. Quizás parte del cambio termine de explicarse en vivo, en donde la banda pondrá en juego recursos muy distintos a los que vimos en su perfecto pero ajustado recital de 2013 en Mandarine Park. La nueva visita de The XX, ahora en el marco de Lollapalooza, será una oportunidad para saberlo.