PLAYBOY NOVIEMBRE

ESPECIAL ENTREVISTAS

Cuando, a principios de los 60, Hugh Hefner decidió que quería incluir una entrevista en PLAYBOY, acudió a uno de los recursos periodísticos que mejor había sabido explotar en los años que llevaba haciendo su revista: el impacto. Así, una fórmula que compaginaba liberación sexual, consumo sofisticado y plumas de primera línea terminaba de cerrarse con esas nuevas conversaciones sinceras, en las que, por ejemplo, el presidente norteamericano Jimmy Carter admitió que miraba a muchas mujeres con lujuria o en donde John Lennon relató con minucioso cariño su último encuentro con Paul McCartney. Esa fórmula permaneció intacta por más de 50 años y sigue vigente hasta hoy. En PLAYBOY Argentina seleccionamos algunas de las entrevistas más memorables -por potencia conceptual, revelación informativa, epifanía reflexiva o por simple elegancia- y las republicamos en nuestra nueva edición especial de noviembre 2016. A continuación, un breve recorrido porlo que puede encontrarse en sus páginas:

 

 

 

MILES DAVIS

La gente blanca espera cosas de los músicos negros, del mismo modo que tienen etiquetas para toda la raza negra. Eso viene de los días de la esclavitud. Fue entonces cuando empezó lo del Tío Tom, todo niño negro creció viendo que llevarse bien con la gente blanca significaba sonreír y actuar como un payaso. (...) Aplicado a los músicos, no solo quieren que toques tu instrumento, sino que los entretengas, sonriendo y bailando.Por Alex Haley. 

 

CHARLY GARCÍA

Yo creo que todo se perdió: la música, el fútbol, la pintura, la memoria, y apareció la globala... Eso, la internet, que todo el mundo se conoce y qué sé yo. Es súper promiscuo, yo no tengo ni quiero. No puede ser que la gente se haga millonaria por un chip. Vas a un estudio de grabación y, salvo yo, que tengo a Marquitos, ¡el técnico tiene una pantalla! No te mira a vos, ¡está mirando la pantalla!. Por Jorge Lanata. 

 

BOB DYLAN

Quemar tarjetas de reclutamiento no va a terminar con ninguna guerra o salvar ninguna vida. Si alguien se puede sentir más honesto consigo mismo al quemar su tarjeta, está bien; pero si solo se va a sentir importante, es aburrido. Por Nat Hentof. 

 

EVO MORALES

Yo más me siento como cualquier dirigente sindical o dirigente de movimientos sociales. Poco siento que soy presidente. Solo lo siento cuando la gente me dice'Presi' o'Presidente'. No me gusta que me digan así. Más me gustan cuando me dicen'Evo' o'compañero Evo'. 'Presidente Evo' será circunstancial, pero 'compañero Evo' será eterno. Así como 'Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas'. 'Soldado de Reserva' será hasta la muerte. Por Martín Sivak.  

 

MUHAMMAD ALI

Un hombre debe morir cuando viola, acaricia, agravia, abusa o le falta el respeto a una de nuestras mujeres. Y no solo los blancos; los negros también. Lo mataremos a usted, y los hermanos que no lo maten recibirán una buena tunda y hasta serán muertos si permiten que eso suceda. Dígaselo al Presidente, dígaselo al FBI; mataremos a cualquiera que se meta con nuestras mujeres. Por Lawrence Linderman. 

 

FERNANDO PEÑA

Lo que yo quiero que quede claro es que yo no quiero hacerme el moderno ni el transgresor. Simplemente quiero hacer lo que quiero hacer. Y ahí es donde la gente se confunde y cree que yo me pinto las uñas porque quiero impresionar. No, yo me pinto las uñas porque soy una marica. Y yo en el teatro disfruto porque es el momento en que necesito que me admiren. Y estoy muy orgulloso cuando lo hago. Pero se acaba la función y otra vez soy corriente. A mí me cuesta mucho ser corriente, tengo una vanidad muy exagerada. Por Pablo Marchetti. 

 

DAVID BOWIE

Cuando tenía 14 años, el sexo de pronto se volvió importante para mí. No interesaba realmente con quién o qué estaba, siempre que fuera una experiencia sexual. Así que llevé a casa a un chico muy lindo de mi clase en la escuela y tuvimos sexo en mi cama. Y eso fue todo. Mi primer pensamiento fue:'Bueno, si alguna vez me envían a la cárcel ya sé cómo ser feliz'. Por Cameron Crowe. 

 

JORGE LANATA

Yo toda la vida competí en el kiosco, no tuve subsidios de nadie. No compro papel barato como compran Clarín o La Nación, no soy parte de Papel Prensa. Competir en esas condiciones me parece una cagada. Pero sobre competir en periodismo, no tengo drama. Por Paula Rodríguez. 

 

SYLVESTER STALLONE

Paul Newman, Robert Redford, Gene Hackman, Al Pacino, recuerdo el día que me enteré de todos los actores que lo estaban considerando. Estaba en la oficina de mi agente y luego de que me dijeron sus nombres, dije:'Esto no va a funcionar'. Mi agente dijo:'¿Qué no va a funcionar, Sly? Llegaron a 150 mil, que es más dinero que el que nosotros hayamos visto nunca'. Le dije:'Mi amigo, puede llegar a 500 mil, a un millón, o dos, o diez. Bajo amenaza de muerte, te digo que no vendas el guión a menos que yo haga de Rocky'. Por Lawrence Linderman. 

 

GERARDO SOFOVICH

En mi trayectoria creé 100, 150 figuras, ¿sabés todo lo que vi? Pero sí es cierto que antes había más talentos que hoy. Antes las vedettes eran vedettes de verdad, y te hablo de las Nélidas, Roca y Lobato, las hermanas Ethel y Gogó Rojo, Norma Pons, mirá qué mujeres... Hoy le dicen vedette a cualquier'piruja' que anda mostrando el culo por ahí. Por Javier Firpo. 

 

PITY ÁLVAREZ

Nunca me senté a'hacer un hit'. Hago las canciones que a mí me gustan. Cuando ya están bien, ahí las tiro a la cancha, y con los pibes vemos. Me importa qué dicen mis músicos, porque Pity somos todos. Yo soy la cara del Pity pero arriba del escenario, todos somos el Pity. Por Alejandro Seselovsky. 

 

STEVE JOBS

Mientras terminaban los 60 quedaba bien claro que un montón de gente que había vivido esa década no estaba logrando sus metas. Muchos de mis amigos terminaron llenos de ideales de la época, pero con poco lugar donde aplicarlos más que tras un mostrador de un local de comidas naturistas. No es que esté mal, pero está mal si no es lo que realmente deseabas hacer. Por David Sheff. 

 

EDUARDO DUHALDE

De pronto (Rodríguez Saa) mira la televisión y estaba Crónica en la puerta de la residencia de Chapadmalal, porque estaban caceroleando. Esto lo cuentan todos. Entonces vio eso, no dijo nada y subió corriendo al primer piso. Se puso en posición fetal y empezó a decir: 'Me quieren matar, me quieren matar'. El hermano bajó, salió a ver quién lo quería matar, y no pasaba nada. Estaban buscándolo a Scioli, porque eran los tipos que tenían que trabajar en el hotel, y el hotel no abría. Un ataque de pánico. No pudo con la presión. Por Martín Rodríguez y Tomás Rodríguez Ansorena. 

 

MORIA CASÁN

Yo soy una especie de Sarmiento: 'con las plumas y la palabra'. Y mi fuerza está en haber podido trascender el cuerpo. Porque estar en bolas y vestirte con tu propia luz, tu propia palabra, un estilo, es too much. Siempre fui de hacer cosas muy lanzadas. (...) No creo que haya una vanguardia mayor que yo dentro del teatro de revista. Por Tomás Rodríguez Ansorena.