CINE

FIESTA DE SALCHICHAS

Por Stephen Rebello | Playboy USA

El 27 de octubre, los cines argentinos presenciarán la revolución de las películas de animación: se estrena Sausage Party, la obra escrita por el actor Seth Rogen (entre otros) y el primer largometraje animado del circuito maistream en recibir clasificación para mayores de 18.

 

 

 

Una salchicha enamorada de un pan de pancho con ojos. Un preservativo usado que tiene cara y anda vagando por un parque de mala muerte. Una botella de aguardiente entonando misticisimos norteamericanos pseudo-nativos mientras fuma marihuana. Visualmente puede parecerlo, pero Sausage Party (título traducido acá como La fiesta de las salchichas) no es una película típica de Pixar.

Quienes se hayan reido hasta el dolor de panza con las películas del dúo dinámico de Seth Rogen y Evan Goldberg (Pineapple Express, This Is the End, The Interview, entre otras), tal vez se sorprendan al saber que están buscando su lugar en la historia del cine con esta última obra. Sausage Party es la primera película animada con imágenes generadas por computadora que recibe una clasificación para mayores de 18 años. Sus escritores Rogen, Goldberg, Kyle Hunter y Ariel Shaffir, junto a sus directores Greg Tiernan y Conrad Vernon, están en una cruzada para corromper la animación mainstream,en la misma sintonía en la que estuvieron sus predecesores de la pantalla chica South Park, Family Guy y Archer.

Tuvieron que hacer un trabajo duro. Fuera de Estados Unidos, las audiencias están acostumbradas a las películas de animación para adultos, como Chico and Rita y Persépolis -asegura una fuente de otro estudio que incursionó en la animación-. Pero en Norteamérica, donde las producciones pueden llegar a costar más de 200 millones y las películas animadas son aptas para todo público, se necesitan nervios de acero para apostar a algo con una clasificación R. Es una de las razones por las que Warner Bros hizo su película Batman: The Killing Joke estrictamente para ser lanzada en video.

Seth Rogen, quien, hasta que Sony entró en escena, estuvo intentando desde 2008 conseguir los 30 millones de dólares necesarios para el proyecto, dijo: Hicimos esta película absurda, cargada con todos los chistes que podés esperar de algo bautizado Sausage Party, pero lo que no esperás es que también haya una impredecible y dulce historia sobre personas de diferentes culturas- gente que no se entiende entre sí, aprendiendo a relacionarse y llevarse bien. Así que ahí hay otra buena analogía para tener en cuenta. Puismos la vara alta: a nivel de historia, personajes y emoción, teníamos que hacer una película tan buena como las de Pixar. Visualmente, tenía que estar a la altura de Toy Story 3. Y sobre eso acordamos que no podíamos bromear.

Y no lo hacen. Sin embargo, Sausage Party tiene más aspectos en común con curiosidades como Fritz the Cat o la más reciente Anomalisa que con Frozen o los Minions. Queda claro en esta explicación de Rogen: Yo hago el papel de la salchicha (y héroe) Frank. Para añadir autenticidad, la forma del personaje está moldeada en base a mi pene. Estoy, de hecho, interpretando a mi propio pene, y es una de mis mejores performances. Greg Tiernan trabajó con DreamWorks durante 20 años y, según dice, hoy el estudio no haría ni siquiera un diálogo picante como los que hicieron para Shrek. Pixar jamás lo haría. Con suerte, sentaremos un precedente igual que Deadpool hizo con los superhéroes.

Le mostramos la película a Sacha Baron Cohen, agrega Goldberg, y quedó traumatizado y horrorizado. Fue bueno lograr shockearlo a él. Si un actor que una vez pretendió masturbarse en pleno Manhattan rodeado de gente quedó pasmado, podemos asumir que no será el único.