DOS POTENCIAS

GIMME SHELTER

En 1972, los Rolling Stones editaron uno de sus más exquisitos álbumes: Exile on Main St. Unos meses después, aterrizaban en los Estados Unidos para dar comienzo a una de sus giras más recordadas, The American Tour. Además de toda la prensa norteamericana de élite (la Rolling Stone había contratado nada más ni nada menos que a Truman Capote para hacer una nota), Hugh Hefner se interesó por los rockeros que venían enloqueciendo a medio mundo desde los 60 y los invitó a quedarse en la Mansión Playboy. Esta es una de las postales más calmas y hasta enternecedoras de lo que, aparentemente, fue una estadía descontrolada. Keith Richards contó en un libro reciente que, bajo el efecto de un cóctel de drogas y el influjo enardecedor de las conejitas, casi incendian -literalmente- la Mansión. Por suerte, alguien en sus cabales pudo controlar la situación a tiempo para que la fiesta continuara sin sobresaltos. A continuación, más imágenes de aquel tiempo entrañable.

 

Playmate Mercy Rooney, Mick Jagger y una conejita. 

 



 


Bill Wyman, Hugh Hefner y la Playmate Karen Christy, en plena partida de backgammon. 

 

 

 


Otra de Sir Jagger con la Playmate Mercy Rooner y unaPlayboy Bunny.