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JAMES FRANCO CONVERSA CON WES ANDERSON

En esta nueva entrega de su archivo personal, James Franco conversa con el talentoso director Wes Anderson sobre sus influencias, su amistad con Owen Wilson, las lecciones de James Caan y el arte de dejar que la vida conduzca el camino.

 

JAMES FRANCO: Te criaste en Houston y estudiaste Filosofía en la Universidad de Texas, en Austin. ¿Cómo fue que terminaste haciendo películas?

WES ANDERSON: Estudié Filosofía, sí, pero quería hacer cine. Las dos grandes cosas que me pasaron en la Universidad fueron, primero, el acceso a la enorme biblioteca de libros sobre cine además de VHSs y Laser Discs- donde pasé mucho tiempo, metiéndome desde la A hasta la Z. La otra fue que conocí a Owen Wilson.

FRANCO: En esos años escribiste Bottle Rocket junto a Owen. ¿Cómo surgió eso?

ANDERSON: Estuvimos retocando y ensayando ese guión por muchos años. No teníamos cámara y tampoco nada de película, pero seguíamos intentándolo a pesar de todo. Conocimos a algunas personas que tenían equipo; uno de ellos era director de fotografía y tenía una cámara de 16 mm. Pedimos un préstamo, conseguimos algo de cinta y de alguna forma montamos una producción. Así que empezamos a filmar la película. Coordinamos una agenda de trabajo para filmar los primeros 5 minutos, luego los 5 minutos siguientes y después los otros. Empezamos a trabajar de a poco, en cuotas, porque no podíamos esperar más; necesitábamos empezar.

FRANCO: Se nota la influencia de J. D. Sallinger en tus películas. En Bottle Rocket, Luke Wilson está saliendo de una institución y tiene algo de Holden Caulfield. El personaje de Max en Rushmore podría ser un primo lejano de la familia Glass. Lo mismo con Los excéntricos Tenembaum. ¿Es una influencia Sallinger?

ANDERSON: Cuando Owen y yo nos conocimos éramos adictos al cine (movie buffs), pero nos conocimos en un programa de escritura creativa de la Universidad. Escribíamos relatos cortos, y de lo primero que hablamos, en verdad, fue de libros y escritores y a Sallinger lo amábamos los dos, ciertamente-. Raymond Carver era otro gran referente, y F. Scott Fitzgerald, también. Buena parte del comienzo de nuestra relación tuvo que ver con ayudarnos a escribir esos relatos cortos, y probablemente todos esos relatos estaban influenciados por esos escritores.

FRANCO: La música también cumple un papel muy importante en tus películas. La música de Rushmore sobresale; la de Life Aquatic with Steve Zissou se vuelve tan importante en la historia como cualquier otra cosa. ¿Quién te influenció en eso?

ANDERSON: Probablemente Robert Altman y Hal Ashby. Martin Scorsese reinventó la forma en que la música se estaba usando en el cine. Y Miche Nicols. La música encaja en El graduado de una forma especial. En una medida cuantificable, el cine es una parte muy grande en una película. Siempre siento que quiero sacar ventaja de eso.

FRANCO: Tu estilo es muy específico. ¿Cómo lográs que los actores hagan lo que vos querés sin ser demasiado rígido?

ANDERSON: No hay mucha improvisación en las últimas películas que hice, pero normalmente no sé qué es lo que van a hacer los actores. Diría que improvisan todo menos el diálogo cómo lo van a decir, cómo lo van a actuar. Tengo una gran falta de perspectiva entre cómo es trabajar en una película de otro y cómo es hacerlo en una mía. Nunca estuve mucho tiempo en el set de otro director. Cuando hicimos Bottle Rocket, nunca habíamos estado en un set antes. Éramos Luke, Owen y yo y simplemente filmamos del modo que nos parecía. James Caan llegó el día que estábamos haciendo la primera escena y me dijo, Sabés que ésta no es la forma de hacerlo, ¿no? Lo que hacemos es: venimos al set, ensayamos la escena, la resolvemos, la cerramos, después volvemos a los tráilers, vos iluminás la escena, volvemos y la filmamos. Y lo que yo había hecho fue disponer las cámaras, iluminar la escena, traer a los actores, decirles cómo moverse y después filmar. Él pensó que era una locura. Y, sabés, todavía lo sigo haciendo así en algún sentido.

FRANCO: Vivís en París ahora. ¿Ese ambiente te inspira de algún modo en tu trabajo?

ANDERSON: A veces siento que mis propias experiencias me llevan hacia una especia de historia. Es un lugar en el que quiero tener un cierto tipo de experiencias. Nuestra película The Darjeeling Limited es un ejemplo. Buena parte de eso fue Jason Schwartzman, Roman Coppola y yo en un determinado momento de nuestras vidas, sintiendo una suerte de crisis que quizás solo estuviéramos imaginando, pero a la que nos habíamos adherido fuertemente. Y yo quería ir a India; quería ver cómo era y pasar algún tiempo allá. Lo que me gusta es que las partes de mi vida que termino utilizando en mis películas son las películas. La experiencia de filmar una película forma a la siguiente. Eso es lo que quería hacer; es lo que quiero hacer. Es algo con lo que estoy feliz.