ENTREVISTA

MARIO PERGOLINI: LA SED ES TODO

Por Hernn Panessi | Fotos Ignacio Snchez

La imagen no es nada, dijo durante varios años, pero nunca se lo había creído realmente. Se fue de la tele y dice que no hace radio, aunque se lo puede escuchar, y ver, todas las mañanas hábiles de los argentinos. Pergolini está en otra cosa: persiguiendo bits, analizando flujos, peleándose con algoritmos, descifrando hacia dónde van las audiencias. Pergolini quiere ser un hombre del futuro y en eso está. Con esfuerzo, con ingenio, con determinación.Pergolini le hizo caso a su sed.


Es un hombre, pero podría ser otra cosa: unos ojos, una voz, la radio, donde el rock vive. ¿Puedo fumar en mi oficina?, pregunta, con honesta amabilidad, aunque con el tono Pergolini: ese -este- es su lugar. Rodeado de libros, vinilos, un casco de Ayrton Senna, algunas fotos, una réplica original de un Stormtrooper de Star Wars y un enorme televisor pausado con una pelada familiar, Mario Pergolini se sienta en su oficina, pide un té y deja bien lejos su teléfono celular.

Bienvenido.

Como siempre, el presente inmediato de Mario Pergolini está signado por la radio y otras cosas más. Hay un gesto de salud profesional en su apetito por este trabajo, ya lo ha dicho él mismo: La sed es todo. Es alguien buscando cómo seguir adelante; pero acertando. A 5 años de la última emisión de ¿Cuál es?, una de sus máximas creaciones, y tras 19 años de liderazgo ininterrumpido, Mario, el semi-Dios de los medios que construye y detona con implacable sangre fría, camina la vida con la tranquilidad del que puede mirar hacia atrás y sentirse satisfecho. Sin embargo, nunca antes había mirado hacia atrás. O al menos no con tanta agudeza y, mucho menos, con algo de melancolía. Nunca, hasta ahora.

A sus 51 años, anda reflexivo: dejó de ser la hiena que mordía el cogote de cualquiera que se le pusiera en su camino y se propuso hacer algunas reparaciones históricas. Ya está, cambié, dice sin titubear, como casi todo lo que dice. Así, el mismo tipo capaz de pegarse media vuelta de Caiga Quien Caiga, programa que condujo durante 13 años, sacarse la corbata y no volver jamás a hablar con ninguno de sus compañeros, ahora está regresando sobre sus pasos: Mario quiere estar tranquilo. Ya me vas a entender, arremete. Ya lo vamos a entender.

Una historia en velocidad, por si hiciera falta, dice que en la ciudad de Buenos Aires, a mediados de los ochenta y principios de los noventa, hubo una radio irregular con una cantidad de talentos inusitados por metro cuadrado. Esa radio se llamó Rock and Pop y, desde una postura de márgenes y una discursiva resistencia, acompañó el desarrollo de varias generaciones. De todos ellos, lúmpenes, afiebrados, gentlemen y geniales, Mario Pergolini ha sido el mascarón de proa: el mejor.

Pero lejos han quedado esos seis mil novecientos treinta y cinco días primeros en el rating del show de FM con la mayor audiencia en la historia de la radio local. ¿Cuál es?, el emblema de pecho ancho de la vieja Rock and Pop, está en los libros de historia. No obstante, Vorterix, con menos romanticismo y más business, lo puso en órbita: ser primero en las mediciones de IBOPE no quiere decir demasiado. Y aunque ande en otra, aunque esté con la cabeza puesta en el branding, los likes y los clics, aunque confiese que hace tiempo que no está haciendo radio, en sus ojos -su marca de autor- está la verdad: esos -cada uno de todos esos seis mil novecientos bla, bla, bla- fueron los mejores días de su vida.

 

PLAYBOY: ¿Saliste alguna vez en PLAYBOY?

MARIO PERGOLINI: Sí. La primera vez me trajo muchos problemas. Hablé sobre Gerardo Sofovich. Creo que fue en el año 92. Me costó un juicio bravo porque conté la charla real de por qué me peleé con él. A esta altura mucho no me acuerdo. Él quería que lo acompañara en La Noche del Domingo. Terminó agarrando Pettinato, que fue su partenaire durante mucho tiempo. Él era el director de Canal 7 y echó a un montón de gente diciendo que estaban en una junta sindical. Los limpió y yo sabía que era mentira lo que decía. Para ese momento, yo hacía La TV Ataca a la tarde en Canal 7. Dije que no hacía el programa hasta que los reincorporaran porque muchos trabajaban conmigo. Eso, sumado a un par de cosas que no vale la pena mencionar con él muerto.

PLAYBOY: ¿Y cómo se resolvió?

PERGOLINI: Algunos entienden con algún mala mía, dije una barbaridad. Después te das cuenta de que lo único que quieren es dinero y que el honor mancillado se limpia con una cantidad de billetes.

PLAYBOY: ¿Tuviste que pagar?

PERGOLINI: ¿Sabés qué? No me acuerdo.

En todos estos años, a pesar de que más de uno lo ha dado por acabado, no ha llorado el tango. No quiso ni ha tenido tiempo. Sus días -su fantasía, su obsesión, su flash mental- están ocupados en Vorterix, esa plataforma con intenciones futuristas nacida en 2012. Y desde que rompió con Rock and Pop, sumado a una sociedad con los polémicos empresarios filo-K Matías Garfunkel y Sergio Szpolski, un manto de dudas tiñó su alrededor: que mató a su vieja radio, que están con él o no están con nadie.

Y en ese entramado de amistades, socios y negocios, Vorterix se erigió como la primera radio 360. Su último y ambicioso proyecto mueve sus arterias al ritmo de la tecnología e incorpora el hecho social: es una FM, es un teatro, es un puntocom y es todas las anteriores. Pero, fundamentalmente, Mario tiene la energía clavada en Internet, Internet, Internet.

PLAYBOY: ¿Qué cambió en las audiencias a partir de la democracia tecnológica?

PERGOLINI: Te diría que más que la tecnología, ha cambiado el usuario. Ya está comprobado que gran parte de la gente que está en Internet está en Facebook. El 80 % de la gente que consume Internet diariamente está en Facebook y no se va de Facebook. Cumple todos sus requisitos de gusto, de contacto, de su micromundo. Entonces, si vos le decís: Vení a Vorterix.com a ver noticias de música, no lo hace porque, en realidad, si buscás noticias sobre música, lo googleás, nadie va directamente a un puntocom. Y si no, lo buscás en Facebook para no salir de la página en donde estás.

PLAYBOY: ¿Y entonces?

PERGOLINI: Hay otras cosas también. Esto cambia así de rápido. Facebook, sin avisarle a nadie, cambia su algoritmo y dice: Ok, todo lo que se tome de puntocom: noticias, videos, lo que sea, una vez que uno solo -esto dicho a grandes rasgos- lo publica en Facebook, ya no vuelve al puntocom. Cuando vos cliqueás una nota de Vorterix, no volvés al puntocom, es todo siempre dentro de Facebook, entonces monetizan ellos nada más. se único cambio hizo ya que en los últimos tres meses -que fue cuando hicieron esa transformación, de un día para el otro- casi todos los sitios, sobre todo las puntocom de noticias, perdieran casi el 40 % de su público. Entonces, ¿qué tenés que empezar a ofrecer? Contenidos diferenciales. Nosotros vamos a hacer la película del Indio Solari. ¿Antes de hacer la película del Indio qué tengo que hacer? Tengo que ir a Facebook, llevarle una copia digital y decirle: Yo prohíbo que esto ande en un play. Pero para eso te hacen llenar un formulario de tres millones de páginas para que a las tres semanas saquen tu contenido. Lo que te dicen es que lo controla una máquina, yo no lo puedo controlar, te dicen. El problema es que tu contenido aprovecha los clics durante las primeras 72 horas y, a pesar de todo lo que yo aporto (la plata, la idea, la gente), si lo ponen en Facebook, no aprovecho ni el 10% de los clics. También tengo que mandarle a YouTube y decirle lo mismo. Tengo que tomar un montón de precauciones antes de largar un contenido.

PLAYBOY: ¿Y eso lo hacés con todo el puntocom o con este contenido premium?

PERGOLINI: Vamos a empezar a hacer más contenidos premium. También, acá pasa algo: ya casi no hay oyentes menores de 25 años en radio. Ni siquiera en Internet.

PLAYBOY: ¿No hay oyentes? ¿En FM?

PERGOLINI: No, y en Internet tampoco.

PLAYBOY: ¿Y dónde están?

PERGOLINI: La tecnología los está haciendo consumir lo que quieren. Si quiero ver videos, pongo el video que quiero ver. Si quiero escuchar música, pongo la música que quiero. Si quiero escuchar hablar, bueno, ya no hay muchos que están por debajo de los 25 que digan: Quiero escuchar hablar. De hecho, los números de los podcasts en Argentina son muy bajos. Y en el resto del mundo, también.

PLAYBOY: ¿Se escuchan radios musicales?

PERGOLINI: Claro, pensá que Metro cayó. Yo he hecho programas de noche como Malas Compañías, donde había una gran audiencia. Hoy a la noche, escuchando radio, no hay más de veinte mil personas.

PLAYBOY: ¿Qué pasa con la publicidad?

PERGOLINI: Increíblemente, la incidencia de la publicidad digital con respecto a la tradicional es un 20 % de lo que se está poniendo en Argentina. Facebook se está llevando mucho de la publicidad. ¿Por qué? Porque tienen todo el contenido. Facebook es la empresa más grande de delivery de contenidos del planeta y no genera nada propio. Es el tercer país del planeta. Primero, China con mil quinientos millones; segundo, India con mil doscientos millones y tercero, Facebook, un país que se hizo hace siete años.

PLAYBOY: ¿Y estás contento con lo que pasa con tu FM?

PERGOLINI: La verdad es que se nos está haciendo muy difícil entender -sobre todo de la escuela que vengo- esta nueva conducta de los oyentes. A la mayoría de las radios se les está poniendo vieja la audiencia. Pongo Metro porque a lo mejor es la más cercana a la radio hablada. Y el promedio de edad de Metro hoy en día es cuarenta y pico de años. No tienen nada para hacer. Una opción es repensar su plataforma digital, porque plantearla de cero es muy caro. También hay una cuestión de recursos humanos que, en la Argentina, es caro. ¿Cuántos tipos que dirigen una radio entienden que tienen que contratar cinco editores, tres camarógrafos? Nosotros nacimos con esta idea un poco con lo que habíamos armado en los últimos años de Rock and Pop y ¿Cuál es?, con nuestro propio estudio para transmitir en vivo.

PLAYBOY: ¿Cuándo supiste que iba por ahí?

PERGOLINI: Creo que es un poco generacional. También hay una comodidad de decir: si funciona, no lo cambio. Yo creo que siempre he probado. Por ejemplo, tuve el primer mail del país en una radio: myd@sion.com. Era Mario y Dolores (mi esposa) porque, en mi época, eran compartidos los mails, a nadie se le ocurría que cada uno iba a tener un mail.

PLAYBOY: ¿Escuchás otras radios?

PERGOLINI: Un montón, AM más que nada. Sobre todo en los últimos años para ver cómo se peleaban entre los discursos y también para ver por qué se estaba quedando tan vieja. En FM, escucho Radio One porque me interesan las radios de formato. Además, tengo una hija chica que me la hace escuchar y me divierte mucho. Antes ponía Metro para ver qué hacían competitivamente. La que sí cayó estrepitosamente es Rock and Pop. Yo te digo qué está funcionando: Aspen es la radio número tres del país y es una playlist de los ochenta que repite los mismos cuarenta temas viejos. No necesitás un conductor. ¿Cuál es la radio que le sigue? Mega, que estaba once, echó a todos los conductores y ya está cuarta.

PLAYBOY: ¿Escuchaste Rock and Pop en estos últimos tiempos?

PERGOLINI: No, es una radio realmente vieja. En contenidos y conductores.

PLAYBOY: ¿Te apena?

PERGOLINI: No, pensé que me iba a apenar más igual. Tengo eso de poder no ser nostálgico. Fue mi vida, indudablemente fue mi vida. De alguna forma, nos debemos todo. Rock and Pop a mí y yo a ella.

PLAYBOY: ¿Estás hinchado las pelotas de que te pregunten por Rock and Pop?

PERGOLINI: No suelen hacerlo ya. Medio que ya está. Vorterix fue muy fuerte muy rápido. En ese sentido, ocupó el lugar muy rápidamente. Vorterix no fue pensada en comparación con otra radio porque nunca pensamos que estábamos haciendo radio.

PLAYBOY: ¿Cómo fue tu sociedad con Garfunkel y Szpolski?

PERGOLINI: Fueron socios circunstanciales, tuvieron acciones en la empresa. Yo propuse que Vorterix no tenga más pauta oficial de la que correspondía. La verdad es que Vorterix siempre tuvo autonomía porque tenemos espalda para hacer la nuestra. Si escuchás la radio, acá no hablamos bien de Cristina ni de nadie. Szpolski, por ejemplo, nunca apareció, nunca estuvo. Ojo, tampoco veo a nadie de Indalo, que son los que les compraron el porcentaje. Siempre reportamos un Excel.

PLAYBOY: ¿Qué te gustaría que pase con Vorterix?

PERGOLINI: Ahora tengo sentimientos encontrados. Acá, en este mismo edificio, tenemos una empresa de soluciones tecnológicas. Me estoy dedicando más a eso ahora. Hacemos muchas plataformas digitales. Cuando ves el Movistar Free Music, es nuestro, cuando ves el Lollapalooza, digitalmente, es nuestro. También varios congresos y transmisiones especiales. En Vorterix pasan muchas cosas de las que nadie se entera: e-learning para varias universidades en el mundo, eventos para empresas que transmitimos vía streaming.

PLAYBOY: ¿Eso es netamente negocio o te da un romance?

PERGOLINI: No, es muy interesante. También estamos haciendo mucha inteligencia artificial con mucho software que se está usando acá y en muchas otras partes del mundo, nativo nuestro y producido acá. Atención al cliente por bots. Eso lo estamos haciendo todo acá y trabajamos para muchas empresas de afuera.

PLAYBOY: ¿Y está ya aplicado?

PERGOLINI: Sí, desde hace ya cuatro años que estamos muy bien. Los bots son tremendos, sobre todo para atención al público. A mucha gente, su atención al cliente le conviene tenerla por el Messenger de Facebook. También lo hacemos con información, gran parte de lo que están leyendo personas en Internet están siendo escritas por bots. No hay periodistas atrás de eso. Casi toda la información de los resultados de los Juegos Olímpicos se hizo con bots. Yo estoy pensando seriamente en un programa conducido por inteligencia artificial.

PLAYBOY: ¿Eso es posible?

PERGOLINI: En un 80%. Estamos viendo qué pasa si esta inteligencia artificial que tiene voz empezara a tomar todos los feed de noticias: las cinco noticias más importantes de La Nación, las más importantes del New York Times y todo eso y va leyéndolas, como si fuera una conductora. Y que la gente te vaya diciendo qué te aprueba y qué no. ¿Qué pasaría si esta inteligencia artificial tomara una audiencia como una única persona? ¿Qué pasaría si le pidiéramos que elija la música? Como hace Spotify, que te asombra cuando te recomienda música y sos el único usuario de la aplicación. La verdad que no le pifia mucho a lo que a mí me gusta. Cada vez que te propone algo, el algoritmo te propone cosas que decís: Hijo de puta, me re tenés. Incluso cuando te pone algo que te da vergenza, decís: Mirá este tema de Alejandro Sanz, la verdad que me llegó. ¿Qué pasaría si todos se pusieran a escuchar música y el algoritmo dijera: Ah, bueno, entonces también te va a gustar esto? ¿Qué terminaríamos pasando? ¿Reggaetón o tendríamos una gran música depurada? La otra: ¿cuánta libertad le damos?

PLAYBOY: Si el público lo demandase, ¿pasarías reggaetón?

PERGOLINI: Yo creo que Vorterix tarde o temprano tendría que poder transmitir todo lo que quiera y que la gente elija como quiera. Después podés tener, bueno, Vorterix rock o Vorterix reggaetón. Nosotros pasamos el Maximus Festival, con Marilyn Manson, Rammstein y demás. En otra época hubiésemos pasado la música de todo el concierto por la radio. Hoy en día, te decimos que, en un canal aparte, tenés todo el concierto completo.

PLAYBOY: ¿Por qué seguís en los medios? ¿Cuál es la necesidad?

PERGOLINI: Si me escuchaste en los últimos cuatro años, ya estoy más amagando con irme que con quedarme. No creo que me quede mucho tiempo en los medios.

PLAYBOY: Esa la venís diciendo hace rato

PERGOLINI: Yo hace siete años que no piso un estudio de televisión.

PLAYBOY: Está bien, pero, ¿la radio?

PERGOLINI: Yo no hago radio.

PLAYBOY: ¿Cómo?

PERGOLINI: Yo no hago radio. La verdad que la propuesta de radio de Vorterix es un porcentaje del combo. En todo caso, decí: ¿Por qué seguís haciendo tele en Internet?.

PLAYBOY: ¿Por qué la necesidad de ir vos?

PERGOLINI: Eso puede ser vanidad, o que no encuentro reemplazo. También tenemos un problema: no se factura igual si no estoy. Si yo quiero seguir manteniendo esta estructura, tengo que seguir poniendo la cara.

PLAYBOY: ¿Qué te parece el rock actual?

PERGOLINI: Me gusta la música de este momento del país. Creo que es la primera generación auténtica después de casi veinte años. Creo que es la primera generación que dijo: Bueno, loco, es lo que me gusta, es lo que escuché. Pero este no es el rock del país. Es cierto. Es más global, es pop, sí. Un pibe del rock entiende perfectamente que escuchar música electrónica le puede dar otras cosas. Hoy, la música es arte, es un colectivo de cineastas, es colaborativa. No te dicen: Esto es una mierda.

PLAYBOY: ¿Viste las notas que aparecieron en estos días sobre la muerte del rock argentino? ¿Qué te pasa con eso?

PERGOLINI: Los sonidos van cambiando. Esta generación entendió que lo que importa es lo que pasa arriba del escenario, no abajo. Durante los últimos años escuchamos esto que llamamos rock barrial -por ponerle un nombre-, cuatro inexpertos cantando algo que el público coreaba, como un ente en general. ¿En serio sos artista? ¿La propuesta es somos todos una masa?

 

Después de quejarse y refunfuñar, se metió en la actividad política de Boca Juniors: fue candidato a vicepresidente con Jorge Ameal. Y, por poco, gana. Finalmente, el oficialismo conducido por Daniel Angelici -del ala macrista- siguió en el poder. Pergolini va religiosamente a la cancha y sigue con ganas de vincularse pero desde un sector comercial: quiere explotar la marca Boca.

PLAYBOY: ¿Por qué te metiste en Boca?

PERGOLINI: Terminó siendo más una secuencia con mi hijo mayor. Un día me quejaba de esto, me quejaba de lo otro y me dijo: Mirá, te ofrecieron cambiarlo, no me vengas más con eso. Le dije que era una gran decisión y me contestó: Entonces no te quejes más porque tenés la opción de cambiarlo ¿querés cambiarlo? Cambialo. Me presenté y perdí por poco.

PLAYBOY: ¿Y si ganabas?

PERGOLINI: En este momento te atendería en Boca.

PLAYBOY: Podés seguir disfrutando de Boca como hincha.

PERGOLINI: ¿Sabés lo que veo? Veo un estadio, veo pantallas, veo tecnología. Me gusta y yo creo que lo puedo hacer. De hecho, ahora estamos desarrollando con esta empresa una aplicación muy interesante para la Champions League y, originalmente, era una idea para Boca. El fútbol es un espectáculo, no está muy alejado de los medios. Es como un gran concierto todos los domingos con mucha más pasión que Los Redondos: es sponsors, videojuegos, aplicaciones y toda esa plata auténtica que el fútbol en Argentina necesita hacer. Mirá a dónde llegamos con el viejo sistema, vendiendo entradas y jugadores. Es muy lindo probar a esa escala ese tipo de cosas. Hay otra gente que no, que se mete en el fútbol porque le gusta el poder, le gusta gestionar.

PLAYBOY: ¿Y esa parte a vos no te interesa?

PERGOLINI: No, si no, habría ido de presidente. No estoy para decidir que vamos a comprar al ocho de Independiente del Valle porque no sabés cómo juega, no tengo esa capacidad. Ameal, sí. Creo que combinábamos bien. Un tipo de la vieja escuela, un tipo derecho, con un gran cariño por Boca, le podría haber dado un nuevo estadio

PLAYBOY: ¿No te daba miedo ganar?

PERGOLINI: Sólo me cambió el día de la elección. En un momento, cuando veíamos cómo venía la cosa, dije: Ay, qué loco, puedo llegar a ser el vicepresidente de Boca.

***

Pergolini cambió, quiere andar en paz. Afuera de la discusión por lo mediático, lejos de la tensión exagerada con Marcelo Tinelli. El neo-porteñismo de Pergolini, el de la sonrisa socarrona, el del desparpajo declamativo, el de la máquina de picar carne, aquel chacal que conocimos en La TV Ataca, se movió de frecuencia. Y, sin apagarse pero con la llama flameando detrás de los ceros y unos cibernéticos, se yergue una pregunta más: ¿qué pasa si Mario, tal vez, ya no es ese tiroteador que alguna vez fue?

PLAYBOY: ¿Por qué lo llamaste a Andy Kusntezoff? A Clemente Cancela también lo llamaste y a varios de esa época, ¿no?

PERGOLINI: Hay un tiroteo todo el tiempo y Twitter ha contribuido mucho al tiroteo. Sin nombrarte, pero todo el mundo sabe que te estoy hablando. Yo he tiroteado durante varios años y creo que lo he hecho muy bien, y gracias a eso también me he podido mover. Dije basta, no puedo creer que lo único que funciona es el tiroteo.

PLAYBOY: ¿Por qué?

PERGOLINI: ¿Qué edad tenés?

PLAYBOY: Veintinueve.

PERGOLINI: Claro, yo voy a cumplir cincuenta y dos. Se lo puedo atribuir a la edad nada más. Yo creo que en un momento te cansás de jugar el mismo juego todo el tiempo. En otro momento hasta podés estar convencido de que el juego que estás haciendo es por convicción. Sería medio ridículo que siempre mantuvieras las mismas banderas levantadas. Las que corresponden, sí, pero después hay otras que no. Si vos me decís: Vos estás todo el día provocando, la verdad que ya no. No lo soy como jefe ni como padre. Hace como un año me acuerdo que estaba en la radio diciendo ahora viene Iron Maiden y me pude ver desde afuera y me di cuenta de que yo ya no sé si voy a ir a ver a Maiden. No porque no me guste; porque me pesa el culo, porque hay que llegar hasta Vélez y estacionar el auto. El rock me sigue encantando. Es lo que me gusta del Teatro Vorterix. Vivo cerca, puedo entrar a las nueve, nueve menos cinco salgo de casa. Me veo los cuatro temas que quiero ver y me vuelvo a casa. No es aburguesarte: te vas poniendo más grande. No tenés ganas de estar todo el tiempo manteniendo la pelea.

PLAYBOY: ¿Qué fuiste a reparar?

PERGOLINI: Creo que fui claro. Fue decir públicamente: Yo ya no opino así.

PLAYBOY: ¿Te hizo bien?

PERGOLINI: No importa. Sí, siempre es mucho mejor estar bien que estar mal. Bien o mal, no me va a cambiar la vida. Fue un giro totalmente auténtico porque yo con Andy a veces me veo, nos cruzamos y charlamos. Es un tipo agradable. Entonces, ¿para qué voy a seguir manteniendo eso de aquellos putos de la mañana que nos copian si no es lo que pienso? Esa es la verdad.

PLAYBOY: Por caso, qué raro que no tengas redes sociales o que no las utilices tanto.

PERGOLINI: Hay una idea equivocada de entender que ahí estás usando tecnología. Mi papá tenía una buena frase: ¿De qué lado del botón te ubicás? ¿Del que armó el botón o del que lo aprieta?. Conozco mucho el otro lado: los algoritmos, cómo funcionan, qué persiguen, cómo se recopilan datos, cómo se trackean audiencias, para qué sirven, para qué no sirven. El lado del usuario lo comprendo muy rápidamente. Me interesa más el otro lado. Una vez que más o menos entiendo la herramienta tecnológica, no le doy más preponderancia. No necesito estar. Estoy acá, mi teléfono está prendido y no sonó nunca. No lo necesito.

***

Poco antes del ballotage, a Pergolini le surgió decirle en la cara al futuro presidente Macri: No nos cagues, por favor. El pedido resultó más sincero que amenazante. Crítico de la gestión kirchnerista, MP se resbala de etiquetas y tampoco se casa con el PRO: Son muy inexpertos para un país completo y eso la vamos a pagar.

Trabajé mucho tiempo en política, recuerda Pergolini. Llegué a trabajar en Casa Rosada al lado de la oficina de Alfonsín en el 82. Tal vez fui uno de los jóvenes con chances de hacer carrera. Creo que muy rápidamente entendí las variables entre unos y otros: parece que estuvieran de una punta y de la otra, pero es muy sutil. Me gustaría creerlo, pero en estos últimos años comprobé que la política no es transformadora. Todo lo que aparenta ser durante un tiempo, cuando se va ese tiempo decís: `Pará, no transformaste tanto. Creo que se basa mucho en lo comunicacional. He conocido a todos los presidentes, a mucha gente influyente.

PLAYBOY: ¿Le creíste más a alguno?

PERGOLINI: No, me fui cuando Alfonsín dijo felices pascuas. Ahí me pregunta: ¿Por qué se va usted?, y le dije que porque no era lo que él tenía que decir. El tipo me dice: Ya lo vas a entender con el tiempo.

PLAYBOY: ¿Y lo entendiste?

PERGOLINI: Entiendo que la política tiene que conceder para hacer pero creo que concede mucho más de lo que hace. Creo que si el hombre es realmente un animal político, lo utilizan para ver cómo puede hacer algo, pero tiene que conceder tanto que los verdaderos ideales se terminan cayendo.

PLAYBOY: ¿Ninguno te conmovió?

PERGOLINI: No.

PLAYBOY: ¿Estás al tanto de la coyuntura?

PERGOLINI: Sí, claro. Vivo de la coyuntura, tengo cientos de empleados. Si me preguntás si me sorprende lo que se dice ahora del kirchnerismo, no, me parece que medio se veía venir. Me empezó a sorprender cinco años atrás. ¿Te parece que este es un gobierno que haya venido a ayudar a las empresas? No lo creo tanto. Tienen diferencias, obviamente, peronistas y la derecha. Pero me es muy difícil entender las cosas ahora por derecha o izquierda. Me parece que estamos viviendo un momento muy de transición. Entre lo que les gustaría y lo que deben ser.

PLAYBOY: ¿Cuál es? fue primero durante 19 años. ¿Qué pasó en el año veinte?

PERGOLINI: Yo, por lo menos, lo tengo identificado: River empieza a tener esa campaña mala y le empiezo a pegar duro. De hecho, soy uno de los únicos que se ríe cuando se van a la B. Con el tiempo hubo gente que dijo: No te pude escuchar más, tenía ganas de irte a cagar a trompadas.

PLAYBOY: ¿Tenés vínculo con Daniel Grinbank? ¿Con tus ex compañeros?

PERGOLINI: No tengo vínculo con nadie. No veo ni a Diego Guebel, mi socio de Cuatro Cabezas. Veinte años trabajando juntos todos los días. Nunca más vi a nadie.

PLAYBOY: ¿Con ellos no tenés que reparar nada como hiciste con Andy?

PERGOLINI: No tengo que reparar nada con ellos. Me encuentro con Diego, aunque hace años que no nos vemos e hicimos una gran empresa, y tenemos una gran charla. Me encuentro con Grinbank y lo más probable es que tengamos una buena charla.

PLAYBOY: ¿Con Di Natale?

PERGOLINI: A Juan me lo encontré hace poco. ¿Qué tal, cómo andás?, le pregunté: ¿Tenés algo para decirme?, No, ¿Estás enojado conmigo?, No. Ok, es lo único que me importa, lo que me diga cara a cara.

PLAYBOY: ¿Y con De la Puente?

PERGOLINI: Con Eduardo no nos cruzamos. Ha venido muchas veces a Vorterix. Lo vi el año pasado. Él después se enojó por no sé qué creencia adentro de Rock and Pop.

PLAYBOY: ¿Vos mataste a la Rock and Pop?

PERGOLINI: No, yo me fui de Rock and Pop y nunca más volví. El Grupo 23 tenía Rock and Pop y era dueña de Vorterix también. Yo les dije que necesitábamos tener cosas útiles para los dos y me preguntaron si quería ir de director artístico. Les dije que no porque la verdad no me daba para manejar dos radios iguales o que apuntaban a un mismo público. Después hicieron creer que su propia caída era culpa de otro. Nada más. Cuando yo me voy de Rock and Pop, que estaba primera o segunda, a los cinco meses ya estaba cuarta. Ahora, ¿es culpa mía? También los tuve veinticinco años primero.

PLAYBOY: ¿Te acordás del último día?

PERGOLINI: Ese día fue fuerte porque era el día que nunca iba a llegar. Es como que estés un montón de años en pareja y que, de un día para otro, tu mujer te diga que se acabó. Era todo vértigo ese día. Me fui a estar unas largas horas solo. A llorar, fui a la vuelta. Soy medio llorón. Tenía mucha angustia. Además, el futuro era vertiginoso.

PLAYBOY: ¿Con qué llorás?

PERGOLINI: Cualquier cosa. Las cosas que me angustian me hacen llorar.

PLAYBOY: ¿Si te dieran mucha guita para hacer televisión, agarrarías?

PERGOLINI: No. Porque ni lo necesito ni tengo ganas. Nunca hice esto por dinero.