CINE

ON DEMAND ARGENTINO

Por Hernn Panessi

La plataforma de cine a la carta Qubit.tv no para de crecer.

 

Qué es, qué no es, qué ufff, ya fue todo. Cansados de descargar porquerías, virus, archivos erróneos, screeners o, simplemente, de las burocracias de los clics, los usuarios que optan por ver cine en casa migraron de la piratería a la legalidad: ya se puede ver en muy buena calidad, con opciones ordenadas y a un costo relativamente bajo. La solución la trajeron los sistemas de video on demand, cuyo mejor ejemplo es Netflix. Fue justamente el (nuevo) gigante norteamericano quien abrió el campo para que otras plataformas fueran complejizando el mercado del entretenimiento hogareño. Nos sentimos un complemento de Netflix, dice Roxana García, una de las encargadas de marketing de Qubit.tv, plataforma nacional de contenido on demand que desde 2010 viene creciendo a ritmo constante.

El sello distintivo del catálogo es el cine, explica Javier Porta Fouz, crítico de cine, director del BAFICI y responsable de programación de Qubit. A diferencia de la gran competencia global, donde Netflix, HBO Go, Hulu, Fox o Amazon se disputan sus espectadores a fuerza de contenido propio original y especiamente sus series, el gran valor de Qubit es el cine: de grandes autores, de género, documentales, erótico, musical. Cine. Tenemos gemas del cine coreano, japonés, películas clásicas, Mario Bava, Skolimowski, Hitchcock, Godard, hay una variedad que pretende un menú que no sea homogéneo, sigue Porta Fouz.

En el último año y medio, tras un rediseño conceptual (mutó de un logo e identidad imposibles a una imagen más dinámica y juvenil) y una expansión y engorde de recursos humanos, Qubit ha logrado posicionarse entre las plataformas más usadas del país. ¿El número? Tiene 100.000 usuarios activos. Es decir: más de un estadio de River Plate repleto dispuesto a ver cine. Así las cosas, sin perder el estilo, este proyecto que comenzó hace seis primaveras sigue nutriéndose de sus orígenes: los festivales de cine. Por eso, para este año planean acuerdos de programación con BAFICI, FICValdivia, Cartagena, entre otros. Siempre me gusta decir que el catálogo de Qubit tiene esas películas que no sabías que te podían gustar, asegura Porta Fouz.

El sistema de Qubit tiene una dinámica sencilla: con un canon mensual de $ 110 se puede acceder a un catálogo de 3500 películas. Y aporta un plusvalor: la posibilidad de ver películas casi inmediatamente después de sus estrenos. Eso es lo que nos distingue. A veces, a semanas de que salga del último cine, comenta Porta Fouz. Incluso, hasta han experimentado con estrenos completamente en simultáneo. La primera experiencia fue Viviré con tu recuerdo, de Sergio Wolf, que llegó a los cines y a Qubit al mismo tiempo. Es una oportunidad para que el público que no está en Capital vea el mismo cine que se estrena acá, aporta García.

Por estos momentos, Qubit logró acuerdos comerciales con todas las marcas de televisores con línea smart. Esto les trajo un beneficio concreto: la aplicación pre-instalada y la posibilidad de llegarle a más público. Mucha gente nos terminó conociendo por eso, suma García. Entretanto, la solidez del catálogo (De Gomez a Petzold, de Michael Mann a Mi amigo el gigante, de Ford a Rivette, y de Bielinsky a Piñeyro: Qubit le gana por afano a Netflix, tuiteó Esteban Sahores, ex editor de la revista especializada Haciendo Cine) les da una perspectiva en ascenso dentro del ruidoso mercado del entretenimiento. La intención no es sumar títulos por sumar sino ofrecer un menú. La idea es no limitarse, explica Porta Fouz.

Entre los títulos más taquilleros, la película francesa La Vida de Adèle cine de corte festivalero- está entre las más vistas de 2016. Sin embargo, fue Los Vengadores -ejemplo cabal del Hollywood mainstream y de la industria pura y dura- la película más vista del año.

Por ahí detrás corre La vida secreta de tus mascotas y, asimismo, siempre pica en punta Non-Stop, una modesta película de acción con Liam Neeson. Todavía no sabemos bien qué pasa con esa película pero por su éxito deberíamos invitar a Liam Neeson a la Argentina para agradecerle, se sincera y bromea Sebastián Camiser, director de marketing de la marca.

Como crítico, me gustan ciertas películas y otras no. Pero como curador del catálogo, pienso en ofrecer cosas relevantes, me gusten o no. Siempre doy el ejemplo de La cinta blanca de Michael Haneke: a mí no me gusta pero tiene que estar, se explaya Porta Fouz. Buceamos el universo cinematográfico, suma García. Y pingponea Porta Fouz: Podés ver películas muy difíciles de encontrar. A la sazón, Qubit ya funciona en Argentina, Uruguay, Ecuador, Colombia y Guatemala. Y este año planean llegar a Chile y Perú. El servicio es económico ($ 110 pesos por mes) y la plataforma tiene recomendaciones, listas y una interfaz comodísima. Por eso mismo, García infla su pecho: Con nosotros, los cinéfilos se sienten contenidos.