20 PREGUNTAS

SANTIAGO MOTORIZADO

Por Hernn Panessi | Fotos por Ignacio Snchez

El líder de la banda más pujante del indie local habla sobre sus inicios en la música, las bandas que lo enamoraron, el orgullo de ser independiente y el deseo de estar más o menos bien.

No. Ya no es ninguna novedad deslizar que Él Mató a un Policía Motorizado es una de las bandas nuevas con mayor proyección dentro de la música nacional. Hicieron todo para ser una realidad y, por eso, con siete discos en la calle (entre EPs y larga duración), tampoco es de extrañar que este conjunto platense de nombre estrambótico reciba constantemente loas de la prensa y el público. Y hasta fueron tapa de la revista Rolling Stone, llenaron un puñado de teatros Vorterix, otros tantos Niceto Club, cerraron algunos de los festivales musicales más importantes del mundo (Primavera Sound, el más resonante) y vienen de grabar su nuevo disco en Estados Unidos.

Sin proponérselo y casi silenciosamente, comandan una escena que invoca palabras como independencia, amistad y trabajo. Y lo hacen bajo el sello discográfico LAPTRA, desde donde se amuchan bandas emergentes como Las Ligas Menores, 107 Faunos o Bestia Bebé. Sujetos a un imaginario tejido entre el romance, la cultura pop (Volver al Futuro, La Guerra de las Galaxias) y ciertas figuras apocalípticas y fantásticas (desde el fin de los tiempos hasta los zombies a la George Romero), las canciones de Él mató conmueven y enamoran. Basta escuchar Chica de oro, Más o menos bien o Amigo piedra para comprender que se trata una rara avis poco evidente pero a la vez sencilla y agradable.

El sucesor de su último trabajo, Violencia, todavía no tiene nombre pero, para este momento, ya está completamente terminado: sale en unos meses. Y Santiago Barrionuevo (como todos los integrantes de la banda, tiene un alias: Motorizado), su cantante y bajista, de paso afable y bonachón, no lo dice pero debe intuirlo: tanto esfuerzo y dedicación los va a llevar a la masividad. De familia clase media trabajadora, una formación en dibujo (él se encarga de todo el imaginario visual de la banda), una pasión por Los Ramones, un posgrado en underground y una sensibilidad marciana, Santiago El Chango Motorizado se erige como una de las voces más importantes de las nuevas generaciones.

1. ¿Cómo arrancó Él Mató a un Policía Motorizado? 

Todo arranca en la escuela, porque teníamos ganas de hacer música. No Él Mató, pero sí las ganas de hacer música, de armar una primera banda. Después de la escuela, hubo un bache en el que dejé de tocar. Yo no tenía ningún proyecto de banda ni nada y ahí nació Él Mató: me animé a hacer las primeras canciones, las primeras letras y se las mostré a Manu (Sánchez Viamonte, Niño Elefante, guitarrista). A Manu le gustaron, él también tenía ganas de tocar y estaba sin banda. Porque siempre había bandas dando vueltas, pero en ese momento estábamos los dos flotando. Ahí nace y después se sumaron los demás. Fue cuando estábamos en la facultad con 20 años, en el 2000 o 2001.

2. ¿Qué estudiabas? 

Yo estudiaba plástica en Bellas Artes. Hice el secundario en el bachillerato que queda en Plaza Rocha, ahí en La Plata. Seguía música y plástica como materias especiales, pero yo era más de plástica. Ahí lo conocí a Willy (Ruiz, Doctora Muerte, baterista), que también era de plástica. Me gustaba dibujar, en la primaria era el que dibujaba bien y tenía facilidad para la figura humana que es como lo más raro. Más allá de eso, me gustaba, me copaba y a mi viejo le parecía una buena idea que vaya, que siga lo mismo que había hecho mi hermano, que había estudiado en Bellas Artes también y había egresado de ahí.

3. ¿Cuándo te empezó a interesar la música? 

En la escuela me acuerdo que los pibes de música armaban bandas y era una cosa de ir de espectador a ver qué hacían, yo no sabía tocar la guitarra ni nada. En mi casa siempre había una guitarra porque mi viejo toca y canta en los asados y en los cumpleaños. Mi viejo es salteño y entonces tiene una cosa medio folklórica, norteña, tenía eso. Siempre estaba la guitarra, pero nunca me había puesto a tocar. Un día le dije: Pa, ¿podrías enseñarme a tocar?, pero nunca había esa dinámica de enseñar. Pero en la escuela sí aprendí a tocar con los pibes de música. En preceptoría te prestaban una guitarra y había unas aulas donde te podías poner a tocar. Me acuerdo que un día filmaron un video con una cámara vieja de hace mil años. Fue todo un evento porque el hermano de uno llevó una cámara para filmar una canción y el cantante de esa banda justo ese día no podía venir así que me dijeron a mí si quería cantar.

4. ¿A qué se dedican tus padres? 

Mi viejo sigue dando clases, ahora un poco menos. Mitad del tiempo da clases y mitad del tiempo hace trabajos administrativos de preceptor ahí en una escuela cerca de mi casa. Mi vieja era ingeniera agrónoma y trabajaba en la facultad también dando clases. Falleció hace tres años. Somos de clase media trabajadora.

5. ¿Qué dicen ahora de Él Mató en La Plata? 

Se copan, se copan. Por ejemplo, hace poco armé un grupo de Whatsapp de la primaria, que son amigos que están más lejanos en el tiempo pero cada tanto nos vemos. Y se copan, nos dicen que salimos en la tapa de Rolling Stone, por ejemplo. Se copan con la música también, pero veo que se copan más con eso de la Rolling. Pongo el ejemplo de los de la primaria porque son más ajenos a todo esto. Hace un tiempo, uno me mandó un audio de su hijo, que está copado con los temas, cantando El día del huracán. Y, nada: genial.

6. ¿Soñaste alguna vez que les llegaría este presente? 

No, nunca. Ni cuando arrancamos, nada. Siempre fue igual: nos juntábamos a hacer música porque era lo que nos gustaba y la queríamos hacer nosotros, tratando de imitar a nuestros ídolos. Un poco la idea es esa y sigue siendo esa. Igualmente, todo se vuelve más complejo y aparecen desafíos locos que te van proponiendo pensar de alguna manera otras cosas, pero, en esencia, es hacer esto que es lo que amamos. Me gusta ver que ese espíritu sigue en todos hasta el final.

7. ¿Por qué fueron a grabar a Estados Unidos? 

Cuando empezamos a pensar el disco, dijimos: Bueno, ¿a dónde se puede grabar?. Y le preguntamos a Edu Bergallo (ingeniero de sonido que trabajó con Soda Stereo, Shakira y Mercedes Sosa, entre otros): ¿Dónde estaría bueno grabar? Y a él le copaba la idea de hacerlo en un lugar en el medio de la nada. Grabamos en un pueblito saliendo de El Tornillo. Es como el campo, digamos. Es en Texas, muy cerquita de El Paso, pegado a Ciudad Juárez, en México. El dueño del estudio tiene su campo pegado a la frontera, donde cosechan nueces de pecán. Y es desierto, no pasa nada. Ahí grabaron varias bandas: Animal Collective, Beach House, Yeah Yeah Yeahs.

8. ¿Qué tal el disco nuevo? 

El disco tiene unas vueltas. Suena a Él Mató, hay cosas muy raras en algunas canciones. Mucha percusión, a nivel comparsa ya, digamos (ríe). A nosotros nos gusta. Hay que ver cómo lo toman los demás. Hay mucha cosa de instrumentación que aunque ya las habíamos planeado en las maquetas antes de viajar, aparecieron ahí por la cantidad de cosas que había. Las canciones tienen cierta complejidad que en vivo habrá que reformular. Hay muchos sintetizadores a otro nivel, más de los que hubo en otros discos. No solo con diferentes matices de sonido, si no con otras presencias más principales. Hay canciones que puntualmente no tienen guitarra, solo sintetizadores: esa es una novedad en Él Mató. Y después, a nivel de lo que es la canción y la composición, la mayoría de las canciones tienen más vueltas.

9. ¿Qué bandas te conmueven? 

Muchas. Tengo una banda de la que soy hincha de muy chiquito: Weezer, me enamoré en su momento cuando salió el primer disco. Después empezaron a decaer un poco, pero yo los banco en todas. Bueno, Guided by Voices es de esas bandas que amo. Era pre Internet. No sé de dónde salió esa data, aunque había un casete que se llamaba Whats up Matador, que no sé quién lo grabó, que era un compilado del sello Matador Records, que salía creo que una vez por año, y tenía un tema de cada banda, por ejemplo Cat Power y Guided by Voices, que eran las más conocidas. ¿Qué sería previo a eso? Creo que Nirvana. Y Nirvana te lleva a Pixies. Una cosa así. Kurt Cobain con una remera de Brian Johnson. Todo un florecer de la música alternativa. Hay un poco de todo eso en Él mató. Después nos copamos con lo más mainstream que fue Radiohead y todo eso. Yo era muy fan de Radiohead. No tanto de Blur y Oasis. Ahora, de más grande, soy más fan de Blur y Oasis.

10. ¿Cuál es el show de Él Mató que más recordás? 

Me acuerdo de uno con mucho cariño, cuando tocamos en el Primavera Sound por primera vez. Eran las 7 de la tarde en un escenario que estaba frente al Mediterráneo. Y la gente estaba expectante porque era una novedad, había 10 que conocían a la banda y pasó algo muy loco que me enteré después: en el escenario de al lado se rompió el sonido y la gente que pasaba por ahí se metía en el nuestro. Entonces se llenó en un momento y la gente se re copó. Nos enteramos de que estaba J de Los Planetas (banda mítica del indie español) mirando y después nos cruzamos y nos quedamos charlando. Yo tenía unos nervios ya desde antes cuando nos dijeron que íbamos a tocar en el Primavera.

 

11. ¿Cuándo empezaron a vender tickets acá? 

Creo que después de Un Millón de Euros (su tercer álbum) empezó a venir más gente. Pasó algo con el disco en general, notamos que se generó más expectativa previa al lanzamiento que con los anteriores. También pasó que una revista llamada Plan V, que estaba en ese momento, sacó un compilado en el que había un montón de bandas. Ahí estaba Amigo piedra y hubo mucha gente que se copó con el tema. Me contaron que en las disquerías pedían el compilado que tenía Amigo piedra.

12. Grabaste un disco como solista. ¿Qué te interesa ese camino? 

Grabamos un disco en diciembre con Morita (Sánchez Viamonte, su novia y tecladista de la también banda indie platense 107 Faunos), Pipe (Quintans, sintetizadores y voz de Super 1 Mundial) y Tom (Quintans, cantante y guitarrista de Bestia Bebé). Yo lo quería hacer antes, pero se filtraron en Internet. Fue raro porque yo les pasaba por Messenger los temas a amigos y les decía: No se lo pases a nadie, esto es para que me des una respuesta a ver qué te parece. Pero bueno, se fueron filtrando y alguien los compiló. Ahora están en YouTube. Son esos temas, hay otros que no están ahí, pero la mayoría o la mitad de los temas están por ahí dando vueltas. Muchos también fueron parte del repertorio de Él Mató. Está Chica de oro que ahí se llamaba Algún día, Jenny. Johnny B también está ahí entre las acústicas, Dos galaxias también.

13. ¿Cómo hacés para discernir cuáles temas son para Él Mató y cuáles son para vos? 

Básicamente, las mejores van para Él Mató (ríe). La verdadera diferencia es que estas canciones solistas tienen más humor y capaz un humor más propio. Una cosa megatonta, humorística e irónica que no encaja mucho en Él Mató en el sentido de que trato de que, si Él Mató va a tener un poco de humor, que sea una cosa que lo compartamos todos. Lo mismo en las letras.

14. ¿Él Mató es una banda con humor? 

En las letras más que en lo musical. Trato siempre de que cuando algo se vuelve muy solemne, cortarlo un poquito. No sé si es humor la palabra, pero como un acento medio irónico juguetón que corta. Por ejemplo, Villancico del final, una canción que está en Navidad de reserva, que es una canción muy melancólica y triste, que habla de alguien que perdió a un ser querido. Y en un momento digo: sos un blando, para cortar un poco la solemnidad. No sé si queda humorístico o no. Esa es la idea, cortar un poco con lo solemne.

15. ¿Cómo te llevás con la tradición del rock nacional? 

Bien, por ahí soy de lo más moderno. Me cae simpático Calamaro, por ejemplo. Los Cadillacs, más de los ochenta para acá. De Pescado Rabioso, Artaud, que es el que me resulta más popero. Porque no soy muy fan de la parte más rockera heavy setentera. Dentro del contexto está bien, pero no soy muy fan. Me gusta, la escucho y la disfruto desde el punto en que la analizo: en su momento era re revolucionario a full, pero no me enamora tanto. Me gusta la canción más blanda, como yo. Almendra sí me copa, me parece superior. Además, lo que hacían esos muñecos era increíble para ese momento. Hay canciones de Los Gatos que me vuelven loco. Últimamente estoy escuchando mucho Madre, escúchame, que me parece una de las mejores canciones de la historia de la música.

16. ¿Qué pensás que tiene que tener una banda para que perdure? 

Tiene que tener una fibra que toque el corazón de la gente. ¿Cómo se genera eso? No lo sé. Cada persona es diferente en sus sentimientos, pero básicamente creo que la conexión se genera cuando una banda es sincera, más allá de lo que haga. Obvio que nosotros también queremos agradar, pero queremos agradar con esas cosas que a nosotros nos agradan. Por ejemplo, a mí me agradan los que escuchan Weezer, pero no todo el mundo escucha Weezer. De esos que los escuchaban en los 90 quedan cada vez menos, cuando veo por la calle a alguien con una remera de Weezer, ya me agrada.

17. ¿Creés que el rock sigue siendo un lugar de ruptura? 

Creo que sí, a full. Pero creo que pasa por otro lado ahora. El rock en otras épocas tenía más que ver con lo rebelde que era real, ¿no? Quizás ahora suena medio tonto, pero en ese momento era real eso de ponerse ciertas ropas, moverse de cierta manera, como cuando Elvis provocaba con sus caderas. Esa rebeldía no perduró porque se volvió medio tonta. Hoy hay un nuevo resurgir, hay un florecer de la cultura independiente. Algo muy fuerte en todo el mundo, no solamente en la Argentina: programas de radio independientes, sellos de discos independientes, festivales, las bandas se juntan. Es muy loco porque ahora estamos acostumbrados, pero antes eso no existía.

18. ¿A ustedes les interesa ser parte de la industria? 

Nos han invitado a participar y la verdad es que no nos interesa. Nuestro sueño era armar una banda y ensayamos, armamos un casete, hicimos la tapita del casete e hicimos un sello. Vivimos adentro del capitalismo y salirse del capitalismo es o mudarse a una isla como Tom Hanks o no sé... Vivimos acá, en esta realidad y necesitamos dinero para pagar las cuentas, la ropa, la comida. Eso lo entendemos, pero sentimos que podemos lograrlo de esta manera y por este camino independiente. No renegamos de las bandas que eligen el camino de la industria, está todo bien, no quiero parecer antiindustria. Creemos que podemos lograr todos nuestros objetivos, que son estas experiencias de aventuras que vamos logrando todo el tiempo y que podemos pagar el alquiler también de esta manera.

19. ¿Te imaginás qué serías sin Él Mató? 

No sé. Antes de Él Mató daba clases así que supongo que estaría dando clases. Dar clases me gustaba, hay un gasto de energía, los nenitos son muy intensos. Igual era amor puro. Me acuerdo que cuando se terminó mi contrato sentí un alivio pero después los extrañaba los nenitos. Estudié Bellas Artes y salí con el título de maestro de plástica y profesor de primaria y daba clases con los pibitos de cuarto y sexto grado en una escuela que estaba ahí nomás de la villa, los pibes tenían todos los problemas del mundo juntos: son nenitos chiquititos, pero que tienen una historia en la cabeza como la de un chabón que fue a la guerra.

20. ¿Te interesa la política? 

Sí, me interesa. Dibujo mucho cuando hago los afiches para Él Mató y lo hago mirando programas de política, sobre todo los que hablan mucho y no tengo que prestarle atención a la pantalla. Tipo radio. Intratables no tanto porque es demasiado salvaje, pero pongo a Navarro y, después, cuando termina, me manda solo el random de YouTube al programa que hace Silvestre. Y después el random te tira Majul y ahí ya me pongo un poco mal. Pero no está mal escuchar un poco de todo. El presente es muy oscuro, tan oscuro que no nos damos cuenta. Como que es difícil asimilarlo. No sé, es bizarro, es un montón de cosas. El poder de los medios hegemónicos es asfixiante. Es brutal. Me puse contento cuando se aprobó la Ley de Medios y me puse muy triste cuando la machacaron. Creo que ahí está la clave para que la democracia tenga un lugar realmente fuerte: la parte mediática. Sobre todo para la gente que está todo el tiempo diciendo que hay que parecerse a Europa o a Estados Unidos. Todos esos países tienen una Ley de Medios bien hecha y la de acá fue hecha en la dictadura, una ley totalmente a beneficio de los poderes. Ahí está la clave de cómo manejar un poco la cosa. Pero bueno, ahora se ve lejos que se pueda implementar algo así. La única forma es que Macri se pelee a muerte con Clarín, pero no creo. Bueno, está todo mal. Hay que ver cómo se dan estas nuevas elecciones a ver qué pasa.